La Secretaría de Salud de la Ciudad de México confirmó que el número de víctimas mortales por la explosión de una pipa de gas LP en el Puente de La Concordia, en Iztapalapa, ascendió a 17 personas. El incidente, ocurrido el pasado 10 de septiembre, ha sido catalogado como uno de los más graves en materia de seguridad urbana en los últimos años.
De acuerdo con el último corte informativo, 35 personas continúan hospitalizadas en distintos centros médicos de la capital, mientras que otras 31 han sido dadas de alta tras recibir atención especializada.
Entre los pacientes internados, al menos 22 se encuentran en estado crítico, con quemaduras de segundo y tercer grado.
La explosión se produjo luego de que una pipa cargada con más de 49 mil litros de gas LP se volcara bajo el distribuidor vial, provocando una fuga masiva que derivó en una detonación de gran magnitud. La onda expansiva alcanzó vehículos, comercios y peatones en la zona, dejando más de 90 personas lesionadas.
Las autoridades capitalinas han iniciado una investigación para determinar las causas del siniestro. La Fiscalía de la Ciudad de México analiza posibles fallas mecánicas, exceso de velocidad y omisiones en los protocolos de seguridad por parte de la empresa Transportadora Silza, propietaria de la unidad siniestrada.
Entre las víctimas mortales se encuentra Alicia Matías Teodoro, quien se convirtió en símbolo de heroísmo tras proteger con su cuerpo a su nieta Jazlyn Azulet, de dos años, durante la explosión. La menor fue trasladada a Texas para recibir atención especializada, mientras su estado de salud continúa siendo crítico.
El Gobierno de la Ciudad de México ha anunciado que revisará la normativa vigente sobre el transporte de materiales peligrosos, en coordinación con autoridades federales, para evitar que tragedias como esta se repitan. Mientras tanto, vecinos de Iztapalapa han comenzado a levantar un memorial en honor a las víctimas, en el mismo punto donde ocurrió el siniestro.















Deja una respuesta