En cada desastre natural que sacude al país, hay una imagen que se repite: soldados y marinos avanzan entre los escombros, guiados por perros entrenados para detectar vida.
Son los binomios rescatistas, equipos conformados por un elemento humano y un canino, cuya coordinación y vínculo emocional se han convertido en símbolo de esperanza y eficacia en las labores de búsqueda y rescate.
La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Secretaría de Marina (SEMAR) han desarrollado desde hace décadas programas especializados para formar estos binomios. Su origen institucional se remonta a los años posteriores al sismo de 1985, cuando brigadas extranjeras —principalmente de Francia e Italia— introdujeron por primera vez perros de rescate en territorio mexicano.
Desde entonces, ambas dependencias comenzaron a entrenar sus propios equipos, consolidando una capacidad nacional que hoy es reconocida internacionalmente.
Formación y especialización
Los binomios caninos se entrenan en instalaciones militares bajo estrictos protocolos. El proceso incluye obediencia avanzada, búsqueda en estructuras colapsadas, detección de personas vivas y fallecidas, y adaptación a ambientes hostiles. Las razas más utilizadas son el pastor alemán, el pastor belga malinois, el labrador retriever y el sabueso, seleccionados por su agilidad, fuerza, temperamento y capacidad olfativa. Cada binomio desarrolla una relación de confianza y comunicación única.
Frida, Ecko y Evil: el legado de los héroes caninos
Durante el sismo del 19 de septiembre de 2017, los binomios de la Marina y el Ejército fueron fundamentales en la localización de víctimas. La labrador Frida, integrante del Subgrupo de Control Canino de la SEMAR, se convirtió en emblema nacional tras participar en más de 50 operaciones de rescate, incluyendo el terremoto de Haití en 2010 y la explosión en la Torre de PEMEX en 2013. Junto a Frida, los pastores belga Ecko y Evil también destacaron por su arrojo y precisión.
Reconocimiento institucional
En 2023, el Gobierno de México declaró oficialmente el 21 de septiembre como el “Día Nacional del Binomio Canino”, en reconocimiento a su labor en tareas de rescate, seguridad, inspección y protección civil. Este decreto subraya la importancia de estos equipos en la atención de emergencias, tanto naturales como provocadas por la actividad humana.
Durante el Desfile Militar del 16 de septiembre de 2025, los binomios caninos fueron uno de los contingentes más aplaudidos por la ciudadanía. Su presencia evocó la memoria de los sismos de 1985 y 2017, y reafirmó el compromiso de las Fuerzas Armadas con la protección de la población.
Más allá del desastre
Los binomios no solo actúan en terremotos. También participan en operaciones de búsqueda de personas desaparecidas, inspección de zonas de deslave, detección de narcóticos y tareas de seguridad nacional. Su entrenamiento se actualiza constantemente, incorporando tecnología, simulaciones y protocolos internacionales.
A través de su labor silenciosa y precisa, los binomios rescatistas de la Defensa Nacional y la Marina representan una alianza entre especie y vocación, entre disciplina y empatía. En cada misión, su objetivo es el mismo: encontrar vida donde parece no haberla.


















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