La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó que el caso reciente de gusano barrenador fue identificado en una fase inicial durante el traslado del ganado, lo que permitió aplicar de inmediato los protocolos de contención y desplegar acciones de inspección más estrictas, especialmente sobre animales procedentes de Veracruz.
Sheinbaum aclaró que no existe una prohibición total del paso de reses, ya que la carne que se consume en México es distinta a la que se produce en estados del norte como Sonora, donde el ganado está destinado principalmente a la exportación hacia Estados Unidos. “No es tan sencillo cerrar el tránsito, porque impactaría directamente en el abasto de carne para consumo nacional”, subrayó.
La mandataria informó que el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, dará un informe detallado la próxima semana sobre las medidas adicionales en curso. Mientras tanto, recalcó que Estados Unidos no ha emitido ninguna notificación que modifique la expectativa de reabrir la frontera antes de noviembre, pese al hallazgo.
Recordó que un equipo técnico de 200 especialistas estadounidenses estuvo en México revisando los mecanismos de control, y que sus conclusiones se integrarán al reporte técnico que servirá de base para la decisión del Departamento de Agricultura norteamericano. Además, adelantó que está por iniciar operaciones la planta de liberación de insectos estériles, clave para controlar la plaga.
En este contexto, el gobierno federal mantiene la coordinación binacional, refuerza la vigilancia sanitaria y prepara nuevas acciones para proteger la producción cárnica sin afectar el suministro interno.















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