Tras una notoria baja en la ocupación hotelera y la afluencia de visitantes, el alcalde de Tulum, Diego Castañón Trejo, presentó el programa Acceso a la Playa para todas y todos, con el que pretende abrir el paso gratuito a algunos arenales del municipio, aunque bajo condiciones que han generado debate entre locatarios y turistas.
El edil morenista explicó que los visitantes podrán ingresar sin pagar, pero no podrán llevar alimentos, bebidas, hieleras o sombrillas, con lo que deberán consumir dentro de los establecimientos que operan en la zona.
“Todos los turistas nacionales, internacionales y locales pueden venir a visitarnos sin costo alguno, pero no pueden traer nada. Si quieren consumir, tienen que hacerlo aquí, en este gran lugar que es La Eufemia”, señaló Castañón Trejo en un video difundido en redes sociales.
La medida se da en un contexto complicado: la ocupación turística en Tulum cayó 8.4 por ciento entre el 27 de septiembre y el 3 de octubre, según datos del Sistema de Información Turística de Quintana Roo. Durante el verano, el destino apenas alcanzó 62.6 por ciento de ocupación, el nivel más bajo de la Península, comparado con Isla Mujeres (79.6%), Cancún (75.7%) y Costa Mujeres (82.2%).
Estrategia ante la crisis
Castañón Trejo ha iniciado acuerdos con locatarios del ramal Eufemia y con el hotel Sama para abrir el paso al turismo, buscando derribar la percepción de que todas las playas cobran entrada. “La gente no sabe que no hay cobro y piensan que sí, que hay covers, y al contrario”, dijo el alcalde.
Actualmente, algunas playas de Tulum mantienen tarifas elevadas, como el parque El Jaguar, donde los visitantes locales pagan hasta 255 pesos y los extranjeros 415 pesos, además de zonas concesionadas a hoteles que restringen el acceso solo a sus huéspedes.
Turismo en retroceso
En las últimas semanas, Tulum ha visto una fuerte disminución en la llegada de visitantes internacionales, particularmente estadounidenses, artistas e influencers, quienes han denunciado abusos, precios inflados y episodios de inseguridad.
Comerciantes del lugar reconocieron públicamente su responsabilidad y difundieron un video con tono de disculpa:
“Ni el mar sabe qué le pasó a Mahahual y a Tulum. Ya el turismo nos abandonó y ahora tenemos que pagar por los platos rotos. Turistas locales, les pedimos disculpas por tratarlos mal todo este tiempo; si nos perdonan, prometemos cambiar”, expresaron los locatarios.
El gobierno municipal busca con esta iniciativa restaurar la confianza de los visitantes y revivir la economía turística de Tulum, uno de los destinos que hasta hace pocos años era sinónimo de exclusividad y atractivo internacional.















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