Con 351 votos a favor, 129 en contra y una abstención, la mayoría de Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados aprobó en lo general el aumento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) al tabaco, las bebidas saborizadas y los juegos con apuestas, además de extender el gravamen a los videojuegos con contenido violento, las bebidas con edulcorantes no calóricos y los sueros orales no medicinales.
Nuevas cuotas y productos gravados
El dictamen avalado contempla ajustar la cuota por litro de bebidas saborizadas de 1.6451 a 3.0818 pesos, aumentar de 160 a 200 por ciento el impuesto a cigarros, puros y otros tabacos labrados, y elevar de 30 a 50 por ciento el gravamen a los juegos y sorteos. En el caso de los puros hechos a mano, la tasa pasará de 30.4 a 32 por ciento.
Asimismo, se establece un impuesto del 100 por ciento a las bolsas de nicotina, del 8 por ciento a los videojuegos con contenido violento, y de 3.0818 pesos por litro a los sueros orales no medicinales y a las bebidas con edulcorantes no calóricos. Quedarán exentos los sueros que cumplan con las fórmulas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Argumentos a favor: salud pública y justicia fiscal
La diputada Paola Tenorio Adame (Morena) destacó que el objetivo central del ajuste es reducir el consumo de productos dañinos para la salud y fortalecer los programas sociales.
“Las cuotas y tasas del IEPS serán un recurso activo para fortalecer e incrementar programas que impulsen la justicia social y la salud pública del país”, afirmó.
Por su parte, Ernesto Núñez Aguilar (PVEM) sostuvo que la política fiscal y la de salud deben avanzar de la mano.
“Este dictamen demuestra que legislar con evidencia científica es posible, que la política fiscal puede ser una aliada de la salud. No se trata de recaudar, sino de proteger la salud”, subrayó.
Desde el PT, José Antonio López Ruíz señaló que el IEPS a bebidas azucaradas “es un impuesto que salva vidas”, respaldado por organismos internacionales, y defendió que se trata de “una estrategia de salud pública con justicia y responsabilidad”.
Críticas de la oposición: “impuesto regresivo”
La oposición calificó el incremento como un golpe al bolsillo de los mexicanos.
El panista Paulo Gonzalo Martínez López lo definió como “una medida regresiva, hipócrita y profundamente recaudatoria”.
“Dicen que es un impuesto saludable, pero la realidad es otra: castiga a las familias y a las tiendas que sostienen un hogar”, acusó.
El priista Víctor Samuel Palma César advirtió que los llamados “impuestos saludables” no han demostrado beneficios reales en salud.
“El aumento recauda, sí, pero no cumple el objetivo sanitario. No a los impuestos demagógicos, no al engaño populista de los impuestos verdes”, enfatizó.
En el mismo sentido, la diputada Patricia Flores Elizondo (MC) aseguró que “este IEPS no es medicina, es otro golpe al bolsillo de la gente”.
“El gobierno espera recaudar más de 270 mil millones de pesos, pero ese dinero no tiene un destino claro ni reglas de transparencia”, afirmó.
En busca de un equilibrio
El dictamen, que forma parte del Paquete Económico 2026, será discutido en lo particular antes de enviarse al Senado.
Mientras Morena defiende que se trata de una política fiscal moderna con enfoque de salud pública, la oposición advierte que el alza al IEPS “ahogará” a consumidores y pequeños negocios.
El debate sobre los “impuestos saludables” vuelve así al centro de la agenda económica y política, entre los objetivos de salud y las preocupaciones por el costo que tendrán para las familias mexicanas.















Deja una respuesta