La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) inició la madrugada de este jueves 13 de noviembre un paro de 48 horas con presencia en el Zócalo capitalino. Desde primeras horas, contingentes provenientes de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán arribaron a la plancha para instalar casas de campaña y mantas con exigencias laborales y sociales.
Entre sus principales demandas se encuentran:
- La derogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
- La abrogación de la reforma educativa.
- Incremento presupuestal para los sectores de educación y salud.
Dispositivo de seguridad y afectaciones
El primer cuadro de la ciudad amaneció blindado con vallas metálicas de más de dos metros de altura y centenares de policías desplegados en los accesos al Zócalo. Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana cerraron vialidades como Eje Central, Izazaga, Circunvalación y Eje 1 Norte, lo que provocó severas complicaciones viales.
A pesar del cerco, un grupo de maestros logró ingresar por calles aledañas, incluso por la zona de la Catedral Metropolitana, para reforzar el cerco frente a Palacio Nacional. La protesta coincidió con la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, lo que aumentó la tensión en la zona.
Contexto político
Diversas voces señalan que la movilización podría tener un trasfondo político, pues ocurre a pocos días de la marcha ciudadana convocada para el 15 de noviembre contra la inseguridad y las políticas del gobierno federal. Algunos analistas consideran que la presencia de la CNTE busca restar visibilidad a dicha manifestación.
Balance preliminar
Hasta el mediodía, la protesta se mantenía de forma pacífica, aunque con momentos de tensión cuando los docentes intentaron derribar las vallas metálicas colocadas alrededor de Palacio Nacional. No se han reportado enfrentamientos graves, pero las autoridades mantienen el operativo para evitar que los manifestantes bloqueen por completo los accesos al recinto presidencial.















Deja una respuesta