Paulina Hernández Escudero, hablante de náhuatl, dirigió un mensaje en la Cámara de Diputados durante el espacio “Las lenguas toman la tribuna”, donde pidió reflexionar sobre el valor profundo de su lengua y la responsabilidad de preservarla. Recordó que hablar náhuatl es transmitir el conocimiento de la tierra, la memoria de quienes ya no están y la fuerza cultural que sostiene a sus comunidades.
Afirmó que enseñar a niñas y niños es esencial para que la lengua siga viva. “Cuando enseñamos la lengua, también enseñamos el andar de nuestros familiares y dónde está nuestra raíz”, expresó. Llamó a no considerar el español como superior, pues todas las lenguas contienen un saber que identifica a los pueblos.
Hernández exhortó a las familias a hablar, cantar y orar en náhuatl sin vergüenza alguna: “Cuando los niños hablan en su lengua, se enorgullecen nuestros pueblos”. Resaltó que el náhuatl se aprende en la vida cotidiana: en la cocina, en el campo, en la convivencia y en las emociones compartidas.
Al finalizar, el diputado Sergio Gutiérrez Luna destacó que Hernández es originaria de Huitzotlaco, Atlapexco, en la Huasteca Hidalguense; estudia etnología en la ENAH y participa en proyectos comunitarios, culturales y de apoyo a pueblos indígenas. Actualmente forma parte del Programa Bienestar para Pueblos Indígenas 2025, desde donde realiza traducción e interpretación para la comunidad náhuatl en la Ciudad de México.















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