La marcha de la Generación Z, realizada el pasado 15 de noviembre en el Zócalo capitalino, continúa generando consecuencias judiciales.
Este viernes, un juez de control vinculó a proceso a cinco personas acusadas de lesiones y robo, luego de que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) presentara pruebas sobre su participación en los disturbios registrados durante la movilización.
De acuerdo con las audiencias celebradas en los juzgados del Reclusorio Norte, la autoridad judicial determinó que cuatro de los imputados podrán llevar su proceso en libertad, bajo medidas cautelares que incluyen la prohibición de acercarse a las víctimas y al lugar de los hechos, además de la obligación de firmar periódicamente.
En contraste, uno de los detenidos permanecerá bajo prisión preventiva, debido a que el juez consideró que no cuenta con arraigo suficiente en la capital.
La Fiscalía capitalina precisó que los delitos imputados corresponden a lesiones contra elementos policiales y al robo de radios de comunicación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana durante los enfrentamientos.
En el desarrollo de la audiencia, la defensa solicitó aclaraciones sobre las imputaciones, ya que dos de los acusados compartían el mismo nombre, lo que generó confusión en la clasificación de los cargos.
Este caso se suma a otros procesos abiertos contra participantes de la movilización, que derivó en desmanes y violencia en el centro histórico.
En total, la FGJ-CDMX ha imputado a diez personas por delitos relacionados con la marcha, en audiencias realizadas a lo largo de la semana.
La resolución judicial refleja la estrategia de las autoridades para atender los incidentes ocurridos en la protesta, en la que jóvenes de la llamada Generación Z se manifestaron en la capital.
El seguimiento de estos procesos será clave para definir responsabilidades y sanciones en torno a los hechos que marcaron la jornada del 15 de noviembre.















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