Ante la evidencia científica de la expansión del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) hacia el centro y norte del país, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) publicó una modificación al acuerdo que activa y opera el Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal (DINESA), con el objetivo de extender medidas de control y erradicación a las ocho regiones zoosanitarias del territorio nacional.
El documento, publicado en el Diario Oficial de la Federación, detalla que la plaga —una miasis causada por larvas que se alimentan de tejido vivo— representa una amenaza grave para la ganadería nacional y la salud pública. Su avance desde la frontera sur obliga al gobierno federal a intensificar acciones de prevención, vigilancia y control sanitario.
La medida amplía la obligatoriedad del cumplimiento para productores, médicos veterinarios, transportistas y propietarios de animales susceptibles, quienes deberán notificar cualquier caso de “gusanera” y sujetarse a estrictos protocolos de movilización. Entre ellos destacan inspecciones físicas minuciosas, tratamientos obligatorios con lactonas macrocíclicas, baños insecticidas y restricciones específicas para equinos y especies movilizadas desde zonas afectadas.
El acuerdo establece también una clasificación nacional en zonas afectada, de amortiguamiento y libre, lo que permite aplicar medidas diferenciadas, reforzar puntos de inspección y delimitar rutas específicas para movilizar ganado, con el fin de evitar la dispersión del parásito.
Las autoridades reiteraron que la presencia del gusano barrenador es una emergencia zoosanitaria de alto impacto económico y social. El fortalecimiento del DINESA, señalaron, busca contener la plaga y proteger a la industria pecuaria, que aporta miles de millones de pesos a la economía nacional.
La modificación entra en vigor al día siguiente de su publicación en el DOF.















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