Desde su autoexilio, el expresidente Andrés Manuel López Obrador condenó la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y los bombardeos registrados en Caracas, al considerar que se trata de un acto de prepotencia internacional y una violación directa a la soberanía del pueblo venezolano.
En un pronunciamiento público, López Obrador subrayó que, pese a estar retirado de la vida política, no puede guardar silencio ante los hechos.
“Estoy retirado de la política, pero mis convicciones libertarias me impiden callar ante el prepotente atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela y el secuestro de su presidente”, expresó.
Añadió que este tipo de acciones no tienen sustento histórico ni moral: “Ni Bolívar ni Lincoln aceptarían que el gobierno de Estados Unidos actuara como una tiranía mundial”.
El exmandatario mexicano dirigió un mensaje directo al presidente de Estados Unidos, a quien exhortó a evitar decisiones guiadas por la fuerza y la autosatisfacción del poder.
“Presidente Trump: no caiga en la autocomplacencia ni escuche el canto de las sirenas”, señaló, antes de lanzar una crítica frontal a los sectores más duros de la política exterior estadounidense: “Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico”.
López Obrador advirtió que las acciones militares pueden generar consecuencias contraproducentes a mediano y largo plazo.
“No olvide que la efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana”, afirmó, al tiempo que insistió en que “la política no es imposición”.
En su mensaje, el expresidente recurrió a una de las máximas históricas del liberalismo mexicano para fijar postura frente al conflicto internacional.
“El respeto al derecho ajeno es la paz”, recordó, citando a Benito Juárez. En ese contexto, enfatizó su identidad regional: “Soy mexicano con mucho orgullo, pero también latinoamericano”.
Finalmente, López Obrador expresó su “apoyo incondicional” a la presidenta Claudia Sheinbaum y cerró su posicionamiento con una frase que subraya su desaprobación a la política de Washington en este episodio: “Por ahora no le mando un abrazo”.















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