Funcionarios estadounidenses revelaron que Rusia habría proporcionado a Irán información de inteligencia sobre posiciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente, lo que podría ayudar a Teherán a identificar y atacar objetivos estratégicos en la región.
De acuerdo con reportes difundidos por medios estadounidenses, la información compartida incluiría la ubicación de buques de guerra, aeronaves y otras instalaciones militares estadounidenses desplegadas en la zona.
La filtración, basada en fuentes familiarizadas con los reportes de inteligencia, sería el primer indicio de que Moscú participa indirectamente en el conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán en Medio Oriente.
Aunque no hay evidencia pública de que Rusia esté coordinando ataques con Irán, funcionarios estadounidenses consideran que el tipo de datos compartidos —principalmente sobre la localización de activos militares— podría utilizarse para planear operaciones con misiles o drones contra fuerzas estadounidenses.
La Casa Blanca evitó confirmar directamente la información filtrada, mientras que el Kremlin no ha reconocido las acusaciones. Sin embargo, Moscú ha criticado los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y ha reiterado su apoyo político a Teherán.
Analistas señalan que la cooperación entre ambos países refleja el fortalecimiento de su alianza estratégica frente a la influencia de Washington, en medio de un conflicto regional que continúa escalando.















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