El gobierno de Estados Unidos anunció la creación del “Escudo de las Américas”, una nueva coalición militar regional destinada a combatir a los cárteles del narcotráfico mediante el entrenamiento, coordinación y eventual movilización de las fuerzas armadas de países aliados en el continente.
La iniciativa fue presentada durante una cumbre realizada en Doral, Florida, donde el presidente estadounidense Donald Trump firmó una proclamación que establece una alianza de seguridad con representantes de hasta 17 naciones del hemisferio occidental para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales.
El acuerdo plantea que Washington entrenará y apoyará a los ejércitos y fuerzas de seguridad de los países participantes, además de coordinar operaciones conjuntas para localizar, desmantelar y eliminar la infraestructura de los cárteles en la región.
Durante la cumbre, el mandatario estadounidense llamó a los gobiernos latinoamericanos a emplear capacidad militar directa contra los grupos criminales, a los que calificó como una amenaza para la seguridad del hemisferio.
La coalición —también denominada “Coalición de las Américas contra los Cárteles”— pretende compartir inteligencia, coordinar operaciones y permitir que los países miembros soliciten asistencia militar de sus aliados para atacar redes de narcotráfico y rutas de tráfico de drogas.
En la reunión participaron líderes de países como Argentina, Ecuador, El Salvador, Paraguay, Panamá y República Dominicana, mientras que potencias regionales como México, Brasil y Colombia no estuvieron representadas en el encuentro.
Trump sostuvo que los cárteles han generado una crisis de seguridad en el continente y aseguró que la coalición buscará privarlos de territorio, financiamiento y capacidad operativa, mediante una estrategia que combine acciones militares, cooperación regional y presión internacional.
El “Escudo de las Américas” forma parte de una estrategia más amplia de Washington para reforzar su presencia en el hemisferio occidental frente al crimen organizado y a la creciente competencia geopolítica en América Latina.















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