En la recta final de su encargo, consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) se despidieron en medio de reclamos por presunta persecución política y un ambiente de división interna, agravado por el debate de la reforma electoral impulsada desde el poder.
Siete de los once integrantes del Consejo General se deslindaron públicamente de un documento enviado al Senado con supuestas observaciones a la reforma, el cual habría sido remitido por la presidenta del organismo, Guadalupe Taddei.
En un posicionamiento, los consejeros afirmaron que dicho texto no fue elaborado ni aprobado por el órgano colegiado, subrayando que “no se ha elaborado, discutido ni consensuado documento alguno” con ese contenido.
El pronunciamiento evidenció la fractura interna en el instituto y el distanciamiento con la presidencia, en un momento clave para el futuro del sistema electoral mexicano.
Reclamos por presión política
Aunque el deslinde se centró en el documento, consejeros salientes han advertido en distintos momentos sobre un entorno de presión política, enmarcado en la discusión de cambios estructurales al INE.
El contexto no es menor: la reforma electoral promovida por el gobierno federal ha generado confrontación entre actores políticos y el árbitro electoral, con acusaciones cruzadas sobre intentos de debilitar o capturar al organismo.
En este escenario, algunos consejeros han insistido en que cualquier modificación debe construirse con criterios técnicos, diálogo y transparencia, y no bajo presiones externas.
Salidas en medio de incertidumbre
Las tensiones coinciden con la próxima salida de consejeros cuyo periodo concluye el 4 de abril de 2026, lo que abre una nueva etapa en la integración del instituto.
El relevo ocurre además con retrasos en el proceso de designación de nuevos integrantes por parte de la Cámara de Diputados, lo que podría dejar incompleto al órgano electoral durante semanas.
Así, las despedidas no sólo marcan el cierre de un ciclo, sino que reflejan un momento de redefinición institucional, en medio de cuestionamientos sobre la autonomía, el rumbo y la estabilidad del árbitro electoral mexicano.















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