El gobierno federal anunció una inversión inicial de 2 mil 250 millones de pesos para fortalecer la industria de vehículos pesados, con un paquete que combina estímulos fiscales, financiamiento y regulación, orientado a renovar la flota nacional y elevar la seguridad vial.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, precisó que el programa contempla 2 mil millones de pesos en incentivos fiscales y 250 millones en garantías para facilitar el acceso al crédito, particularmente a pequeños transportistas.
“Se van a destinar inmediatamente 2 mil millones de pesos… para incentivar la compra de vehículos pesados producidos en nuestro país”, afirmó.
El plan, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca intervenir en un sector estratégico que abarca autobuses, camiones de carga y tractocamiones. “Estamos hablando de una de las columnas vertebrales de toda la economía de México”, sostuvo Ebrard.
Deducción inmediata y estímulo a la compra
El componente central del programa es la deducción acelerada de impuestos para la adquisición de unidades nuevas, lo que permitirá a los transportistas reducir su carga fiscal en el mismo año.
“Si compras el vehículo nuevo lo puedes descontar de los impuestos que pagas… en un año”, explicó.
De acuerdo con el funcionario, este mecanismo permitirá deducir hasta 2.58 millones de pesos por una unidad con valor de tres millones. “Es una gran ayuda… no se había hecho en mucho tiempo”, enfatizó.
Financiamiento para pequeños transportistas
El programa incluye un esquema de garantías con un fondo inicial de 250 millones de pesos, diseñado para facilitar créditos a micro y pequeñas empresas del sector.
“Tenemos que ayudarle al hombre-camión… porque son inversiones muy altas”, señaló Ebrard.
La intención es acelerar la renovación de unidades antiguas, especialmente entre quienes no han podido acceder a financiamiento tradicional.
Nueva norma de seguridad
El paquete también contempla la emisión de una nueva norma oficial mexicana en materia de seguridad, que será obligatoria para todos los vehículos pesados, sin importar su origen.
“Necesitamos que todos los vehículos cumplan con requisitos de seguridad… es un esfuerzo que tenemos que hacer este año”, dijo.
La regulación incluirá elementos como cinturones, iluminación, espejos y sistemas de control, con el objetivo de reducir riesgos en carreteras.
El secretario advirtió que este tipo de unidades están involucradas en alrededor de 30 mil accidentes al año. “No deben comercializarse vehículos que pongan en riesgo a las personas”, subrayó.
Emisiones y competencia en el mercado
El programa también busca reducir el impacto ambiental del sector, responsable de millones de toneladas de CO₂ anuales, mediante la modernización tecnológica de la flota.
Además, se actualizarán los criterios de importación de vehículos usados para evitar subvaluaciones y competencia desleal.
“Es piso parejo… todos deben cumplir las mismas reglas”, afirmó.
Impacto laboral
Ebrard destacó que la industria de vehículos pesados genera cerca de 200 mil empleos directos en México, por lo que el plan también tiene como objetivo proteger el ingreso de miles de familias.
“Tenemos que proteger esta industria y acompañar a quienes dependen de ella”, concluyó.
El programa entrará en operación este año como parte de la estrategia económica del gobierno federal para fortalecer sectores clave y atender rezagos estructurales en el transporte.















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