El papa León XIV lanzó este domingo un contundente llamado a la paz al exhortar a la humanidad a “deponer las armas” y recordar que “son hermanos”, durante la misa del Domingo de Ramos celebrada en la Plaza de San Pedro.
Ante decenas de miles de fieles, el pontífice —primer papa estadounidense, nacido como Robert Prevost— centró su homilía en el rechazo a la violencia y en la necesidad de reconciliación en un contexto internacional marcado por diversos conflictos armados.
“Cristo, Rey de la paz, sigue clamando desde su cruz: ¡Dios es amor! […] ¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!”, proclamó durante la ceremonia que marca el inicio de la Semana Santa.
El mensaje papal evitó mencionar conflictos específicos, aunque resonó en medio de tensiones como la guerra en Medio Oriente y la invasión rusa en Ucrania. En ese sentido, León XIV fue categórico al señalar que “Dios rechaza la guerra” y no puede ser invocado para justificar enfrentamientos.
Durante la homilía, el líder de la Iglesia católica subrayó que la figura de Jesucristo representa la renuncia absoluta a la violencia: “no se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra”, dijo, al tiempo que vinculó el sufrimiento de Cristo con el dolor actual de las víctimas de conflictos, enfermos y personas marginadas.
Asimismo, destacó que en el clamor de Jesús en la cruz se reflejan las voces de quienes padecen la violencia y la opresión en el mundo contemporáneo, insistiendo en la urgencia de una respuesta basada en la compasión y la fraternidad.
La celebración del Domingo de Ramos marca la primera Semana Santa del pontífice desde su elección en mayo de 2025, periodo en el que ha reiterado la paz como eje central de su pontificado.
Con este mensaje, León XIV posicionó nuevamente a la Iglesia como una voz crítica frente a la guerra, en un momento de creciente polarización global.
La fotografía usada en la portada de esta nota es de Daniel Ibáñez/EWTN News.















Deja una respuesta