En medio de las fricciones al interior de la coalición gobernante, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, sostuvo que “siempre hay que cicatrizarse después de un debate”, al responder a la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el diálogo con el Partido del Trabajo (PT).
El legislador insistió en la necesidad de recomponer la relación con el PT tras su voto en contra de uno de los puntos centrales del llamado “Plan B” de la reforma electoral, lo que obligó a modificar la propuesta presidencial en el Senado.
Monreal reconoció que existen reclamos por la decisión de los petistas, pero subrayó que estos no deben derivar en una ruptura. “No debe haber fracturas”, planteó, al tiempo que confirmó que ya inició una “operación cicatriz” mediante reuniones con dirigentes y legisladores del PT.
La respuesta del diputado se da luego de que la presidenta Sheinbaum marcara distancia frente a la idea de una “operación cicatriz”, en el contexto de las tensiones internas provocadas por la reforma electoral, que ha enfrentado resistencias incluso dentro del bloque oficialista.
El conflicto surgió después de que el PT frenara la propuesta de adelantar la consulta de revocación de mandato a 2027, uno de los ejes del proyecto presidencial, lo que derivó en una versión recortada de la reforma.
Pese a las diferencias, Monreal defendió mantener el diálogo político y la cohesión de la alianza rumbo a futuros procesos electorales, al advertir que “es mucho lo que se juega en el país” y que la continuidad del proyecto político depende de la unidad entre Morena y sus aliados.
Las tensiones evidencian los límites de la mayoría oficialista en el Congreso, donde incluso aliados estratégicos han mostrado autonomía frente a las iniciativas del Ejecutivo, complicando la agenda legislativa de la administración federal.















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