El Cabildo de Culiacán designó a Miriam Ramos Villarreal como alcaldesa sustituta, luego de que el presidente municipal, Juan de Dios Gámez Mendívil, solicitara licencia para separarse del cargo en medio de un contexto político y judicial de alto impacto.
Ramos Villarreal, quien se desempeñaba como síndica procuradora del Ayuntamiento, asumirá de manera provisional la conducción del gobierno municipal, con la responsabilidad de mantener la operación administrativa y la continuidad de los servicios públicos.
La decisión se da en paralelo a la situación que enfrenta Gámez Mendívil, luego de que autoridades de Estados Unidos lo incluyeran en una investigación junto con otros funcionarios de Sinaloa por presuntos vínculos con el narcotráfico.
De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, los señalados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa —en particular con la facción de “Los Chapitos”— mediante protección institucional, recepción de sobornos y facilidades para el tráfico de drogas hacia ese país.
El Gobierno de México ha rechazado las acusaciones al argumentar que no existen pruebas suficientes y ha solicitado mayor sustento a las autoridades estadounidenses antes de proceder legalmente.
En este contexto, la llegada de Ramos Villarreal ocurre en un escenario de presión política y tensión bilateral, con implicaciones tanto en la gobernabilidad local como en la relación México–Estados Unidos.
La nueva alcaldesa sustituta deberá encabezar el Ayuntamiento en medio de este entorno complejo, marcado por cuestionamientos internacionales, desafíos en materia de seguridad y la necesidad de preservar la estabilidad institucional en la capital sinaloense.

















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