El Gobierno federal incorporará una red de farmacias privadas al programa de distribución de medicamentos para garantizar que adultos mayores y personas con discapacidad reciban sus tratamientos sin costo, incluso cuando no haya disponibilidad en centros de salud, tiendas del Bienestar o máquinas dispensadoras.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció que el nuevo esquema formará parte de las Farmacias del Bienestar, estrategia que comenzará a consolidarse entre agosto y septiembre como complemento del programa Salud Casa por Casa.
“Si de plano no encuentran en un lugar, pero tienen que haber pasado necesariamente por sus lugares, podrán incluso ir a una red de farmacias que estamos viendo para poder adquirir su medicamento y que no tengan que gastar para poder adquirirlo”, afirmó.
La mandataria explicó que el objetivo es ampliar las alternativas para que los pacientes obtengan sus medicamentos de manera gratuita y evitar que enfrenten largas filas o recorridos adicionales para surtir sus recetas.
“Ya no sólo serán los centros de salud donde hay un módulo especial para Salud Casa por Casa, sino que tengan otras opciones”, señaló.
El modelo contempla una red escalonada de atención. Primero, los pacientes podrán acudir a los módulos instalados en centros de salud; posteriormente tendrán la opción de recoger sus medicamentos en tiendas de Alimentación para el Bienestar ubicadas en comunidades rurales y, en zonas urbanas, en máquinas dispensadoras con medicamentos básicos.
“En las zonas más apartadas rurales, donde lo más cercano es una tienda del Bienestar, ahí van a poder adquirir su medicamento de manera gratuita”, explicó Sheinbaum.
La incorporación de farmacias privadas funcionará como una alternativa de respaldo para evitar que los beneficiarios tengan que desembolsar recursos cuando algún medicamento no esté disponible en los canales gubernamentales.
La expansión del sistema estará ligada al avance del programa Salud Casa por Casa, mediante el cual cerca de 20 mil enfermeras, enfermeros, médicas y médicos visitan a adultos mayores y personas con discapacidad para detectar padecimientos y dar seguimiento a tratamientos.
“El programa Salud Casa por Casa está funcionando muy bien”, sostuvo la Presidenta.
Como parte de esta estrategia, el Gobierno federal también ampliará las facultades de prescripción del personal de enfermería. El subsecretario de Salud, Eduardo Clark García Dobarganes, informó que desde principios de año las enfermeras ya emiten recetas médicas y que el modelo será fortalecido a nivel nacional.
“Las enfermeras comenzaron a recetar desde inicios del año; llevamos más de 100 mil recetas en ese sentido”, destacó.
Asimismo, adelantó que a partir de agosto entrarán en vigor nuevas disposiciones que les permitirán una mayor capacidad de prescripción.
“A partir de agosto se hacen modificaciones adicionales para que tengan mucho mayor capacidad de prescripción las enfermeras y es cuando estamos comenzando el proceso ya nacional”, indicó.
Clark detalló que el Estado de México ha servido como prueba piloto para el proyecto y que casi 15 mil enfermeras y enfermeros han sido capacitados para operar el esquema de manera masiva.
“Hemos capacitado casi 15 mil enfermeras y enfermeros en estos meses para que comiencen de manera más grande ya a partir de agosto”, afirmó.
De acuerdo con el funcionario, la red de distribución combinará infraestructura pública y privada para garantizar el suministro oportuno de medicamentos.
“Es una red bastante amplia de tiendas de Alimentación para el Bienestar, máquinas dispensadoras en zonas urbanas y también, cuando no haya un medicamento, el apoyo de ciertas redes de farmacias”, explicó.
La administración federal prevé que las Farmacias del Bienestar queden consolidadas este mismo año como una de las principales herramientas para asegurar el acceso gratuito a medicamentos y fortalecer el modelo de atención médica domiciliaria impulsado por el Gobierno.















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