La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó que desde Estados Unidos se intenta generar división dentro de su gobierno mediante señalamientos contra algunos funcionarios y elogios hacia otros, luego de que Terry Cole, director de la DEA, destacara al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.
Desde Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que esa estrategia forma parte de lo que calificó como “tácticas de injerencia” utilizadas para debilitar a gobiernos independientes que defienden su soberanía.
“Ellos buscan de una u otra manera debilitar a los gobiernos, porque este es uno de sus objetivos, y particularmente gobiernos independientes, que defendemos la soberanía”, afirmó.
Sheinbaum señaló que una de esas prácticas consiste en generar diferencias al interior de los equipos de gobierno a partir de reconocimientos selectivos.
“Dividirnos internamente es una de sus estrategias, generar divisiones al interior del gabinete de seguridad, generar divisiones al interior del gabinete federal. Ésas son tácticas que usan ellos de injerencia”, declaró.
La Presidenta descartó, sin embargo, que los elogios del titular de la DEA hacia García Harfuch representen un respaldo político capaz de provocar tensiones internas.
Aseguró que el gabinete de seguridad mantiene una coordinación estrecha y que los intentos por confrontar a sus integrantes no han tenido efecto.
“Piensan que por hablar bien de uno y mal de otros van a generar al interior división, pero pues fracasó eso, porque no lo logra”, afirmó.
Añadió que entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Defensa Nacional, la Marina, Gobernación y las demás instituciones involucradas existe “mucha coordinación y mucho patriotismo”.
“Se topan con pared porque el gabinete de seguridad del Gobierno de México tiene una coordinación extraordinaria, mucha colaboración y mucho entendimiento; no hay divisiones al interior”, enfatizó.
Sheinbaum también atribuyó parte de la narrativa estadounidense sobre México al contexto electoral de ese país.
“Recuerden que están en elecciones en noviembre, entonces usan muchas veces a México como parte de su elección”, señaló.
Ante ello, pidió a las autoridades estadounidenses concentrarse en su propia agenda interna.
“Que se ocupen de los asuntos de allá; acá nos ocupamos nosotros de los asuntos de acá y nos coordinamos”, expresó.
La mandataria sostuvo que, pese a las diferencias públicas, la cooperación bilateral en seguridad se mantiene y aseguró que Washington ha entendido que cualquier colaboración debe darse bajo el respeto a la soberanía mexicana.
Finalmente, defendió la unidad de su gabinete y vinculó esa coordinación con los resultados de su estrategia de seguridad.
“Los resultados que tenemos de 51 por ciento de reducción de homicidios no se podrían tener si no hay coordinación del gabinete de seguridad y con la Fiscalía también”, concluyó.














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