Los apagones que golpean distintos estados del País tienen detrás una combinación de robos de infraestructura, fenómenos climáticos, mantenimiento de la red y un rezago acumulado durante alrededor de 30 años en líneas de transmisión, advirtió la presidenta de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, Rocío Abreu Artiñano.
La legisladora de Morena sostuvo que no todas las interrupciones eléctricas tienen la misma causa y puso como ejemplo el apagón que afectó a Campeche, Yucatán y Quintana Roo, donde, aseguró, el robo de cableado provocó afectaciones regionales.
“Hemos tenido el apagón que fue en Campeche y eso tuvo que ver con una vandalización, se robaron parte de los cables en mi estado y eso afectó a Campeche, Yucatán y Quintana Roo”, explicó.
Robo de cables pegó a Península de Yucatán
Abreu señaló que la Comisión de Energía estableció comunicación con la Comisión Federal de Electricidad para determinar las causas del corte de energía que afectó a la Península.
“Nosotros estuvimos en contacto con ellos para saber cuáles eran las causas de este apagón precisamente en toda la Península”, dijo.
La morenista afirmó que otros cortes registrados en el País sí están relacionados con fenómenos meteorológicos, aunque aclaró que también existen interrupciones programadas por trabajos en la infraestructura eléctrica.
CFE realiza apagones por mantenimiento de la red
La diputada explicó que la CFE lleva a cabo cortes programados debido a trabajos de mantenimiento, sustitución y ampliación de líneas de baja, mediana y alta tensión.
“Hay apagones programados precisamente por todo el mantenimiento y cambio de líneas, ampliaciones de las mismas”, señaló.
Los trabajos, indicó, incluyen el reemplazo de transformadores, torres y líneas de transmisión que han llegado al final de su vida útil o requieren mayor capacidad.
Advierten rezago de 30 años en líneas eléctricas
Abreu reconoció un fuerte atraso en infraestructura eléctrica, particularmente en las líneas de transmisión.
Según la legisladora, el rezago se arrastra desde hace aproximadamente tres décadas y obliga ahora a incrementar la capacidad de transmisión, sustituir instalaciones obsoletas y ampliar la red.
“Desde hace más o menos 30 años hay un atraso precisamente para poder aumentar, primero que nada, la capacidad dentro de líneas de transmisión”, afirmó.
Agregó que parte de la infraestructura existente es antigua u obsoleta y requiere sustitución.
Demanda de electricidad presiona al sistema
La presidenta de la Comisión de Energía advirtió que el problema no se limita al deterioro de la infraestructura, pues México consume cada vez más electricidad.
Entre los factores que están aumentando la demanda mencionó la expansión de los centros de datos, los vehículos eléctricos y la multiplicación de dispositivos electrónicos.
“Las datas consumen una cantidad de electricidad impresionante”, afirmó.
La legisladora también citó el incremento en el uso de teléfonos celulares, sistemas eléctricos y automóviles eléctricos como nuevas presiones para la red nacional.
Ante ese escenario, explicó, se realizan sustituciones de transformadores, líneas de transmisión y torres.
“Todo esto tiene que ver precisamente porque cada día consumimos más electricidad en el país”, sostuvo.
Huracanes golpean transformadores y torres
Abreu reconoció además la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica ante huracanes, ciclones y otros fenómenos meteorológicos.
Explicó que los transformadores pueden registrar afectaciones importantes durante eventos climáticos severos, mientras que las torres utilizadas para líneas de alta tensión también pueden sufrir daños.
“Cuando tenemos, sobre todo, huracanes o tenemos diferentes cuestiones de clima, ahí sobre todo tenemos muchísima afectación en el tema de los transformadores”, indicó.
En el caso de ciclones, agregó, las afectaciones pueden alcanzar las estructuras de alta tensión.
H3: Descarta enterrar líneas de alta tensión
Cuestionada sobre la posibilidad de instalar cableado subterráneo como una alternativa para reducir daños provocados por fenómenos meteorológicos, Abreu explicó que este tipo de infraestructura se utiliza principalmente en redes domésticas y de baja tensión.
“La conexión subterránea se utiliza para, digamos, normalmente fraccionamientos, baja tensión, electrificación doméstica”, señaló.
En contraste, las líneas de alta tensión permanecen aéreas debido a sus características técnicas y protocolos de seguridad.
“Alta tensión va arriba precisamente por lo delicado y lo peligroso que resulta”, concluyó.
El diagnóstico planteado desde la Comisión de Energía coloca así el problema de los apagones frente a un reto doble para la CFE: renovar una red con décadas de rezago mientras crece aceleradamente la demanda eléctrica del País.














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