El Presidente Donald Trump abrió la puerta a retirar o reducir la protección federal del lobo gris mexicano, una de las especies más amenazadas de Norteamérica, al ordenar al Departamento del Interior determinar en un plazo de 90 días si cumple los criterios para dejar de estar protegido por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La orden ejecutiva, firmada el 4 de septiembre bajo el título Supporting America’s Ranchers, instruye al Secretario del Interior, Doug Burgum, a determinar si el lobo gris y el lobo mexicano han alcanzado los parámetros de recuperación necesarios para ser retirados de la lista de especies protegidas o reclasificados en una categoría de menor protección.
La medida no elimina de manera inmediata la protección de los animales. Sin embargo, establece que, si Interior determina que los criterios de recuperación fueron alcanzados, deberá comenzar el procedimiento para su “delisting” o “downlisting”, es decir, para retirarlos de la lista o reducir su nivel de protección.
Trump pone al lobo mexicano bajo revisión
La disposición forma parte de una ofensiva regulatoria de la Administración Trump para favorecer a los productores ganaderos y reducir pérdidas atribuidas a depredadores.
Además de revisar el estatus federal de los lobos, la Casa Blanca ordenó preparar recomendaciones legislativas para retirarlos o reducir su protección y, en caso de que Interior determine que ya se recuperaron, trabajar con los estados para flexibilizar restricciones a su eliminación.
La orden también plantea revisar los criterios para autorizar la muerte de lobos que representen una amenaza para el ganado o la seguridad humana, así como las reglas de compensación a productores por ataques de depredadores.
La Casa Blanca justificó las acciones como parte de una estrategia para fortalecer a los ganaderos estadounidenses y darles mayores herramientas frente a pérdidas de ganado.
Lobo mexicano aún no alcanza todos los criterios de recuperación
El posible retiro de las protecciones abre una nueva disputa debido a que el lobo mexicano (Canis lupus baileyi) continúa clasificado como especie en peligro.
El conteo oficial realizado al cierre de 2025 documentó una población mínima de 319 lobos mexicanos en Arizona y Nuevo México, frente a 286 registrados un año antes.
Sin embargo, las propias autoridades estatales señalaron en febrero que todavía no se había alcanzado uno de los principales criterios para reducir su categoría de protección: mantener un promedio de 320 ejemplares durante cuatro años consecutivos.
Gobierno ya preparaba una posible reclasificación
La situación había comenzado a cambiar incluso antes de la orden de Trump.
En julio, autoridades de Arizona informaron que el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, junto con agencias de Arizona y Nuevo México, preparaban una petición para reclasificar al lobo mexicano, luego de más de una década de crecimiento de la población silvestre.
El lobo mexicano estuvo prácticamente eliminado de la vida silvestre durante la década de 1970. Estados Unidos lo incorporó a la lista de especies en peligro en 1976 y comenzó su reintroducción en Arizona en 1998.
Ambientalistas anticipan batalla legal
Organizaciones conservacionistas rechazaron la orden y advirtieron que una reducción prematura de las protecciones podría poner en riesgo la recuperación de la especie.
El Center for Biological Diversity sostuvo que la población todavía enfrenta problemas de diversidad genética y anticipó que podría recurrir a tribunales si la Administración Trump avanza con una reclasificación que considere contraria a la Ley de Especies en Peligro.
Defenders of Wildlife afirmó, por su parte, que la población todavía no cumple el requisito de mantener durante cuatro años el promedio previsto en el plan de recuperación.
La decisión que tome Interior en los próximos 90 días definirá si la Administración Trump inicia formalmente un nuevo intento por retirar o reducir las protecciones federales de uno de los depredadores más emblemáticos y controvertidos de la frontera entre Estados Unidos y México.














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