La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el Gobierno federal mantiene bajo revisión el proyecto de la planta de amoniaco en Topolobampo, Sinaloa, mientras continúan las consultas con comunidades inconformes por sus posibles impactos ambientales, y advirtió que en el caso de Calica, en Quintana Roo, la prioridad será obligar a Vulcan Materials a remediar los daños causados por la explotación minera.
Durante su Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional, la mandataria dejó claro que la planta de Topolobampo no ha sido cancelada, pero sostuvo que no habrá una decisión definitiva hasta que concluya el trabajo comunitario y se atiendan las exigencias de la población.
“La planta sigue, no se ha cancelado, pero hay consulta a todas las comunidades por todos los planteamientos que tienen”, afirmó.
Sheinbaum explicó que desde hace aproximadamente tres meses distintas dependencias federales realizan asambleas y reuniones con habitantes de la zona para conocer sus inquietudes y revisar los compromisos asumidos por la empresa responsable del proyecto.
Una parte de las inconformidades, reconoció, tiene que ver con acuerdos que la compañía hizo con las comunidades y que hasta ahora no se han cumplido.
“Se está trabajando para que la empresa cumpla con esos compromisos”, sostuvo.
La Presidenta añadió que también se revisa la contaminación existente en la región y los posibles efectos que tendría la operación de la planta sobre la laguna.
“Lo que se está buscando es que la laguna quede garantizado que no se va a contaminar”, dijo.
Además, enfatizó que el estudio de impacto ambiental deberá acreditar que los efectos del proyecto sean inexistentes o, en su caso, mitigables.
“Hasta que se termine esto, pues no se toma una decisión”, subrayó.
Calica: México busca cerrar litigio, pero con remediación ambiental
En el caso de Calica, Sheinbaum informó que el Gobierno mexicano mantiene conversaciones con Vulcan Materials para cerrar el conflicto, aunque insistió en que cualquier solución debe incluir la reparación de los daños ambientales provocados por la extracción de material pétreo en Quintana Roo.
La mandataria recordó que durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador la zona fue declarada área natural protegida, luego de considerar que la empresa había excedido los permisos otorgados para la explotación.
Vulcan recurrió a una controversia internacional y exigió una compensación económica al Estado mexicano, pero Sheinbaum destacó que la resolución estableció una cifra muy inferior a la reclamada.
“El resarcimiento que pedía Vulcan al Estado mexicano no es de ese tamaño, sino algo muchísimo más pequeño”, afirmó.
La Presidenta aclaró que todavía existe la posibilidad de que la compañía impugne la resolución, por lo que el litigio no se encuentra completamente cerrado.
Sin embargo, sostuvo que el Gobierno mantiene otra mesa de negociación paralela.
“Nosotros queremos la remediación de ese lugar”, remarcó.
Gobierno también busca transformar uso de Punta Venado
Sheinbaum señaló que otro punto central de las conversaciones con Vulcan es el futuro del puerto de Punta Venado, cuya concesión permanecerá vigente durante varios años.
La Presidenta explicó que anteriormente esa infraestructura era utilizada principalmente para sacar material pétreo de la mina, pero el Gobierno federal pretende que pueda destinarse a otras actividades.
“Que el puerto se ajuste para que pueda ser utilizado para otros fines, no solamente para sacar material pétreo”, señaló.
De acuerdo con la mandataria, Punta Venado es un puerto de altura relevante para Quintana Roo y podría incorporarse a esquemas más amplios de actividad económica.
“Seguimos en conversaciones con Vulcan paralelas a lo que es la controversia”, dijo.
Sheinbaum ordena atender comunidad cercana a Calica
La Presidenta también anunció que enviará un equipo federal a Torres de la Paz, comunidad ubicada en las inmediaciones de la zona minera y cuyos habitantes han denunciado problemas relacionados con la calidad del agua, la salud, la educación y la tenencia de la tierra.
“Enviamos un equipo de inmediato para poder platicar con ellos y poder ver todas las alternativas”, afirmó.
“Es nuestra responsabilidad y lo vamos a hacer: atenderlos”, añadió.
“Nada a la fuerza” en Topolobampo
Frente a las protestas contra la planta de amoniaco, Sheinbaum insistió en que el Gobierno privilegiará el diálogo y la participación de las comunidades.
“La gente está yendo a las asambleas, está participando”, expresó.
Y remató: “Como siempre, nada a la fuerza, sino siempre todo por la razón”.
Con ello, el Gobierno federal mantiene abiertos dos frentes ambientales de alto impacto: la definición del futuro de la planta de amoniaco en Topolobampo y la negociación con Vulcan para cerrar el caso Calica con remediación ambiental y un nuevo destino para Punta Venado.














Deja una respuesta