El gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, identificó al Cártel del Pacífico, al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y al Cártel Chiapas-Guatemala como las organizaciones criminales que mantenían disputas por el control de territorios en regiones de la Sierra y la Frontera del estado.
“El Cártel del Pacífico y el Cártel Chiapas-Guatemala, incluso el Cártel Jalisco Nueva Generación; sin embargo, se ha aplicado la ley a los tres grupos”, declaró el mandatario.
Ramírez aseguró que las acciones de seguridad permitieron recuperar territorios que habían sido ocupados por grupos delictivos y generar condiciones para el regreso de familias desplazadas de municipios como Frontera Comalapa, Chicomuselo y Amatenango de la Frontera.
“Nosotros hacemos una aplicación sin miramientos, sin distinción alguna, y cuando la ley se aplica parejo”, sostuvo.
El gobernador afirmó que la disputa entre organizaciones criminales modificó el origen de los desplazamientos forzados en Chiapas, que anteriormente estaban vinculados principalmente con conflictos religiosos.
“Antes los desplazamientos eran por problemas religiosos; pasaron de ser problemas religiosos para convertirse en problemas de organizaciones delictivas por las disputas de territorios”, señaló.
De acuerdo con Ramírez, la violencia obligó a numerosas familias de Frontera Comalapa y de la Sierra a abandonar sus comunidades y trasladarse a Tuxtla Gutiérrez, Comitán de Domínguez e incluso a territorio guatemalteco.
En el caso de Chicomuselo, afirmó que prácticamente la cabecera municipal quedó sin habitantes durante los periodos de mayor violencia.
“Chicomuselo, prácticamente la cabecera, se salió de vivir de ahí. Regresaron todos, todos los que estaban del lado de Guatemala”, afirmó.
El mandatario sostuvo que la mayoría de las familias desplazadas ha regresado de manera pacífica a sus comunidades, aunque algunas decidieron establecerse de forma permanente en otros municipios por razones laborales o económicas.
“No digo que no haya una que otra en comunidad, pero la inmensa mayoría ha regresado de manera pacífica”, dijo.
Ramírez agregó que en Amatenango de la Frontera y Chicomuselo se ha recuperado la actividad comercial tras las operaciones de seguridad y el restablecimiento de la presencia institucional.
También se refirió al conflicto entre los grupos político-sociales conocidos como Los Herrera y Los Machetes, y aseguró que la ley se aplicó a ambas partes.
“A los dos grupos se les ha aplicado la ley”, afirmó.
El gobernador sostuvo que la reducción de la impunidad permitió recuperar condiciones de gobernabilidad y facilitar el retorno de comunidades desplazadas por la violencia.














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