Especialistas y representantes de organizaciones civiles advirtieron que la falta de profesionalización, alianzas y capacidad técnica limita el acceso a recursos para proyectos sociales y frena el aterrizaje de la Agenda 2030 en comunidades del País.
Durante el foro “Financiamiento y Cooperación Internacional para OSC desde la Agenda 2030”, convocado por la diputada María Luisa Mendoza Mondragón, del PVEM, participantes plantearon que las organizaciones de la sociedad civil deben fortalecer su estructura, aprender a gestionar recursos y vincularse con empresas, universidades y gobiernos para ampliar su impacto.
También cuestionaron que, pese a años de trabajo de las organizaciones, los recursos disponibles no siempre llegan a quienes operan directamente en territorio.
Piden sacar Agenda 2030 del discurso y llevarla a comunidades
Alejandro León Balderas, presidente y fundador del Consejo de Organizaciones de la Sociedad Civil del Estado de México (COSCEMEX), sostuvo que uno de los principales retos es traducir los Objetivos de Desarrollo Sostenible en acciones concretas.
“La Agenda 2030 tiene que llegar al territorio, se tiene que democratizar el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible”, afirmó durante su conferencia magistral.
Señaló que las actividades de las organizaciones deben reflejarse en beneficios medibles para la población y puso como ejemplo una jornada prevista en Chalco para entregar estudios médicos gratuitos a 200 familias mediante una alianza con Fundación Salud Digna y organizaciones civiles.
“Esta parte técnica la tenemos que bajar a territorio”, sostuvo.
Ven recursos, pero falta capacidad para conseguirlos
León Balderas afirmó que sí existen fuentes de financiamiento para las organizaciones, aunque acceder a ellas exige capacitación y conocimiento de los criterios utilizados por empresas y financiadores.
“Tenemos que entender el lenguaje de las empresas para que nos donen a quienes somos donatarias autorizadas”, señaló.
Consideró necesario ampliar el número de organizaciones profesionalizadas y con capacidad administrativa para presentar proyectos que puedan atraer inversión privada y cooperación.
Ven en empresas y universidades aliados estratégicos
El dirigente de COSCEMEX señaló que las compañías enfrentan crecientes compromisos en materia ambiental, social y de gobernanza, por lo que las organizaciones civiles pueden convertirse en socios para desarrollar proyectos con impacto.
Planteó sumar a universidades para aportar conocimiento técnico y construir proyectos sólidos que posteriormente puedan presentarse ante la iniciativa privada.
“Para eso hay académicos, para eso hay instituciones académicas con las que podemos hacer una gran sinergia”, expresó.
Explicó que incluso una organización que no tenga autorización como donataria puede asociarse con otra que sí cuente con esa condición para desarrollar proyectos conjuntos.
Advierten que el trabajo social también tiene costos
León Balderas pidió abandonar la idea de que las actividades de las organizaciones civiles pueden realizarse sin recursos sólo porque reciben donaciones.
“Nada es gratis, alguien lo paga”, advirtió.
Recordó que trasladar apoyos a una comunidad implica gastos de logística, transporte, contabilidad y personal, por lo que los proyectos sociales requieren esquemas financieros sostenibles.
“¿Qué es lo que necesitamos? Profesionalizarnos. ¿Qué es lo que necesitamos? Hacerlo en equipo”, resumió.
Cuestionan reparto de dinero entre organizaciones civiles
Lola Diyabudera Díaz Vargas, directora nacional del Movimiento de Trabajo Sexual de México e integrante de la Agenda Nacional Trans de México Hace, coincidió en que las organizaciones requieren profesionalizarse, pero cuestionó la manera en que se distribuyen los recursos.
“La sociedad civil no llevamos un día, un año, un gobierno, un partido, llevamos añísimos trabajando, que por desgracia nos está matando el hambre en muchas de las organizaciones”, expresó.
También cuestionó los resultados alcanzados desde la puesta en marcha de la Agenda 2030.
Consideró que plantear sus 17 objetivos de manera demasiado general puede invisibilizar a sectores que enfrentan problemáticas particulares.
“Al generalizar tanto estamos dejando muchas poblaciones afuera”, afirmó.
Piden que Agenda 2030 incluya diversidad de poblaciones
Díaz Vargas sostuvo que las políticas y proyectos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible deben reconocer las necesidades específicas de las distintas comunidades.
Advirtió que incluso algunos discursos sobre inclusión omiten a grupos que también forman parte de las poblaciones que la Agenda 2030 busca atender.
Universidades ofrecen conocimiento para fortalecer proyectos
Avi Meir, director general del Colegio ORT México y representante de ORT Mundial, destacó el papel de las instituciones educativas para fortalecer las capacidades de quienes trabajan en causas sociales.
Explicó que la academia puede diseñar programas y cursos adaptados a las necesidades de las organizaciones.
“El arma verdadera de una sociedad son personas que no tienen beneficio propio y quieren impactar, y aquí entra el papel de la universidad”, señaló.
Plantean medir resultados para convencer a financiadores
Perla Yamel Bocanegra Godoy, durante la conferencia “Del propósito al impacto: Claves para movilizar recursos y alianzas”, destacó que una buena causa no es suficiente para conseguir financiamiento.
Señaló que las organizaciones deben transformar sus propósitos en proyectos técnicamente sólidos, con objetivos y resultados medibles que permitan justificar su viabilidad ante empresas, inversionistas sociales y agencias internacionales.
Financiamiento no sólo significa dinero
Bocanegra Godoy planteó ampliar el concepto de recursos disponibles para las organizaciones.
Un aliado, explicó, puede contribuir con financiamiento, pero también mediante conocimiento especializado, personal, tecnología, infraestructura, visibilidad, relaciones institucionales o información.
Indicó que las universidades, las empresas, la sociedad civil y los distintos órdenes de gobierno pueden complementar capacidades para ampliar el alcance de los proyectos.
El gobierno, agregó, puede contribuir mediante la articulación institucional, la apertura de espacios y la vinculación con municipios y entidades federativas.
El reto, coincidieron los participantes, es convertir esas alianzas en proyectos capaces de obtener recursos y generar resultados verificables en las comunidades, para evitar que la Agenda 2030 permanezca únicamente como un compromiso institucional sin efectos concretos en el territorio.














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