El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este miércoles la presión sobre México al exigir que el Gobierno mexicano identifique, detenga y procese a funcionarios públicos corruptos que hayan brindado protección o apoyo a los cárteles de la droga, al tiempo que sostuvo que las organizaciones narcoterroristas mantienen dominio sobre amplias zonas del territorio nacional.
En su determinación anual sobre los principales países de tránsito y producción de drogas, enviada al Congreso estadounidense el 15 de septiembre, Trump reconoció las acciones emprendidas por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, pero advirtió que México debe profundizar su estrategia contra el crimen organizado.
“México debe adoptar medidas adicionales contra las organizaciones narcoterroristas que dominan vastas zonas de su territorio y siguen amenazando al pueblo estadounidense”, señaló el mandatario.
Trump sostuvo además que las inversiones mexicanas en las fuerzas de seguridad son insuficientes para mantener y ampliar las operaciones contra los grupos criminales, sus estructuras financieras y sus redes de operación.
En particular, planteó que esa ofensiva debe incluir “exponer, detener y procesar a los numerosos funcionarios públicos corruptos que han ayudado y encubierto a los cárteles”, a quienes acusó de haber traicionado “la seguridad y la soberanía de su propio país”.
El presidente estadounidense también pidió a México fortalecer la vigilancia de las cadenas de suministro, incorporar una mayor participación de empresas privadas e incrementar significativamente las inspecciones en los puntos de entrada al país.
Pese al señalamiento, Trump reconoció acciones de la administración de Sheinbaum como el aumento de decomisos de drogas, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y el despliegue adicional de fuerzas militares y de seguridad en la frontera compartida.
“Reconocemos la labor de la Administración de la presidenta mexicana Sheinbaum por incautar mayores cantidades de drogas, desmantelar laboratorios clandestinos y desplegar recursos adicionales”, estableció el documento.
Asimismo, atribuyó a la cooperación bilateral en seguridad parte de los golpes recientes contra las organizaciones criminales y mencionó la eliminación de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.
La exigencia de Washington ocurre mientras el Gobierno mexicano sostiene que ha intensificado precisamente el combate a las redes de protección institucional. De acuerdo con cifras presentadas por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, el Operativo Enjambre ha permitido la detención de 111 funcionarios públicos vinculados con actividades delictivas, incluidos presidentes municipales.
El Gobierno federal también reportó que, entre octubre de 2024 y agosto de 2026, fueron detenidas más de 67 mil 200 personas por delitos de alto impacto, se aseguraron 34 mil 353 armas de fuego y fueron inhabilitados 2 mil 771 laboratorios clandestinos y áreas de concentración para la elaboración de drogas sintéticas.
La nueva postura de Trump refuerza una línea de presión que su administración ha sostenido durante los últimos meses: reconocer avances de México en la cooperación antidrogas, pero considerar insuficientes sus resultados frente al poder territorial, financiero y político de los cárteles.
La determinación presidencial mantiene a México dentro de la lista estadounidense de principales países de tránsito o producción ilícita de drogas, aunque el propio documento precisa que aparecer en esa relación no significa necesariamente que el gobierno señalado haya incumplido sus compromisos antidrogas.














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