Los dos hermanos de 18 años detenidos por el ataque contra la Secundaria General Número 13, en el ejido La Unión, no tenían como objetivo a una persona determinada y pretendían agredir de manera aleatoria, de acuerdo con la reconstrucción presentada por el fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez.
La agresión del jueves 1 de octubre dejó muerta a la subdirectora del plantel y cuatro personas lesionadas, además de los dos presuntos responsables detenidos. Los jóvenes eran exalumnos de la secundaria.
Fiscalía descarta que ataque fuera dirigido contra un maestro
Fernández Montañez afirmó que los hermanos eligieron la secundaria por dos razones: conocían el plantel y se encontraba cerca de su lugar de residencia, no porque buscaran atacar específicamente a un maestro, alumno o integrante del personal.
La versión coincide con las primeras investigaciones de la Fiscalía, que apuntan a que los jóvenes recorrieron las instalaciones agrediendo a quienes encontraron durante su incursión.
El fiscal explicó que el reporte inicial al 911 advertía de un supuesto ataque con armas de fuego y bombas molotov, información que posteriormente fue descartada.
Las autoridades establecieron que fueron utilizadas armas blancas y petardos, estos últimos presuntamente para provocar temor y confusión dentro del plantel. No se localizaron armas de fuego ni explosivos y, hasta ahora, tampoco se ha acreditado la intervención de grupos de la delincuencia organizada.
Revisan teléfonos y entorno digital de los detenidos
La investigación se concentra ahora en las pertenencias, dispositivos electrónicos y entorno social y digital de los hermanos.
Según Fernández Montañez, los primeros indicios apuntan a que pretendían imitar ataques cometidos en escuelas o universidades de otros países y que habrían desarrollado una suerte de admiración hacia autores de agresiones similares.
La Fiscalía, sin embargo, continúa investigando el alcance de esa posible influencia. Hasta el momento no se ha confirmado una red de participantes ni la pertenencia de los detenidos a alguna organización, por lo que el móvil definitivo continúa sujeto a la investigación ministerial.
Serán procesados como adultos
Los dos presuntos agresores tienen 18 años, por lo que enfrentarán el procedimiento dentro del sistema penal para adultos.
Los dictámenes practicados después de su captura descartaron, según el fiscal, que estuvieran bajo los efectos de alcohol, narcóticos u otras sustancias al momento de los hechos.
La Fiscalía de Coahuila prepara la judicialización del caso mientras continúa el análisis forense de los dispositivos y pertenencias aseguradas.
El ataque ocurrió durante la mañana del jueves en la Secundaria General Número 13 del ejido La Unión y generó un amplio despliegue de corporaciones estatales, municipales y federales.
La investigación deberá determinar ahora cómo se gestó la agresión, qué contenidos consumieron los detenidos y si existió algún tipo de interacción previa con otras personas relacionada con la planeación de los hechos.















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