Bajo la presión de protestas por mejores salarios y el desabasto de medicamentos, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y su sindicato mantuvieron este sábado las negociaciones para construir una nueva propuesta de incremento salarial, sin que hasta el corte nocturno se haya confirmado un acuerdo definitivo.
Las conversaciones también abarcan la falta de personal, insumos médicos y equipo hospitalario, problemas que han llevado a trabajadores a manifestarse en distintos puntos del país y a cuestionar el incremento salarial de 6.8 por ciento aprobado originalmente por la dirigencia sindical.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, y el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Rafael Olivos Hernández, encabezaron las reuniones en la sede de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social, con la participación de funcionarios y representantes sindicales.
De acuerdo con la información institucional difundida este 17 de octubre, las mesas trabajan de manera simultánea en la revisión salarial y en ocho asuntos operativos que afectan la atención médica, desde el surtimiento de recetas hasta el mantenimiento de instalaciones.
Sin embargo, el organismo no informó de un nuevo porcentaje de aumento ni de una fecha para presentar una propuesta definitiva a los trabajadores.
Analizan carencias en 216 de 277 hospitales
En medio del conflicto laboral, el IMSS reportó que la estrategia denominada Piso por Piso, mediante la cual sus directivos escuchan directamente las demandas del personal, ha llegado a 216 de los 277 hospitales contemplados.
La cifra representa un avance cercano al 78 por ciento y deja pendientes 61 unidades hospitalarias.
El ejercicio busca identificar deficiencias específicas por centro de trabajo para establecer un plan de atención con prioridades, responsables y fechas de cumplimiento.
Entre las principales demandas se encuentran la falta de medicamentos y material de curación, las vacantes de personal, las fallas en equipo médico, el deterioro del mobiliario y la conservación de instalaciones.
Aunque el Instituto anunció que estas necesidades deberán convertirse en compromisos concretos, todavía no ha dado a conocer un calendario público con los plazos de solución para cada hospital ni los recursos que se destinarán a atenderlos.
Rechazan aumento de 2.9% al salario directo
El conflicto surgió tras la inconformidad de trabajadores con el incremento global de 6.8 por ciento aprobado por el Congreso Nacional del SNTSS, integrado por un ajuste de 2.9 por ciento al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones.
Los empleados inconformes consideran insuficiente el aumento directo y demandan elevarlo a 10 por ciento.
Según información publicada por El País este 17 de octubre, el rechazo al ajuste salarial alcanzó 60 por ciento en una votación reciente, lo que abrió un nuevo frente de presión sobre la dirigencia sindical y las autoridades del Seguro Social.
A las exigencias económicas se suman reclamos por la contratación de personal, el abastecimiento de hospitales y el régimen de jubilaciones y pensiones.
Sobre este último punto, el IMSS ha señalado que una eventual modificación al esquema de pensiones y al sistema de Afores requiere reformas legales que exceden sus facultades administrativas.
Anuncian nueva movilización para el 21 de octubre
La instalación de las mesas de negociación no ha logrado desactivar las manifestaciones.
El viernes 16 de octubre, trabajadores realizaron bloqueos intermitentes en la carretera México-Pachuca, a la altura del Hospital General Regional 200, en Tecámac, Estado de México, además de acciones de protesta sobre Paseo de la Reforma, frente a las oficinas centrales del IMSS.
Los manifestantes denunciaron falta de información de la dirigencia sindical respecto de los resultados de las conversaciones.
De acuerdo con los reportes más recientes, grupos de trabajadores preparan una nueva movilización para el próximo miércoles 21 de octubre, mientras mantienen su exigencia de mejorar el salario y las condiciones en las unidades médicas.
Presionan por resultados y plazos
Las negociaciones colocan al IMSS ante dos compromisos que todavía deben concretarse: presentar una nueva propuesta salarial y traducir las demandas hospitalarias en soluciones verificables.
El Instituto sostiene que mantiene en funcionamiento los servicios médicos del país y ha llamado a los manifestantes a permitir el acceso a clínicas y hospitales, especialmente para ambulancias y pacientes que requieren atención urgente.
Mientras tanto, la dirigencia sindical enfrenta el desafío de obtener una propuesta que responda al rechazo expresado por parte de sus agremiados.
Con 61 hospitales todavía pendientes de revisión en la estrategia Piso por Piso, el resultado de las mesas dependerá no sólo del porcentaje salarial que eventualmente se acuerde, sino también de los plazos y recursos para corregir las carencias denunciadas por el personal.
Por ahora, la negociación sigue abierta, el aumento adicional no está definido y las protestas mantienen la presión sobre el IMSS y el sindicato.















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