El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su sorpresa por el pasado de Claudia Sheinbaum como practicante de ballet y cuestionó cómo pasó de la danza clásica a convertirse en la primera mujer en ocupar la Presidencia de México.
Durante un mitin republicano celebrado el miércoles 21 de octubre en Clemson, Carolina del Sur, el mandatario estadounidense volvió a referirse a la trayectoria personal de Sheinbaum, a quien elogió por su apariencia y su voz, mientras relataba una conversación telefónica entre ambos.
Trump planteó ante sus simpatizantes cómo una mujer que había practicado ballet terminó encabezando el Gobierno mexicano, en un comentario que hizo al recordar sus contactos con la mandataria y la controversia por el cambio de denominación del Golfo de México a Golfo de América promovido por Washington.
Sheinbaum recuerda que dejó el ballet para estudiar Física
La referencia de Trump tiene un antecedente reciente. El 12 de agosto pasado, durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum recordó que dedicó varios años de su infancia a la danza clásica, antes de tomar una decisión que cambiaría su trayectoria profesional.
Al responder una pregunta sobre las disciplinas deportivas con las que se identifica, explicó que tuvo que elegir entre continuar con el ballet o dedicarse a la ciencia.
«De niña hice mucho tiempo ballet. Y luego, cuando entré a la Facultad, que ya había que escoger entre ser bailarina o ser física, pues decidí ser física».
La Presidenta relató que, después de abandonar la danza clásica, ingresó al equipo de remo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde entrenaba desde las cinco de la mañana en Cuemanco antes de asistir a clases en la Facultad de Ciencias.
De bailarina a científica y después a Presidenta
La formación artística de Claudia Sheinbaum comenzó durante su niñez y se extendió hasta su juventud, cuando decidió orientar su futuro hacia las ciencias.
Estudió Física en la UNAM y posteriormente realizó estudios de posgrado en Ingeniería Energética, antes de desarrollar una carrera académica y entrar a la administración pública.
Su trayectoria política la llevó a ocupar la Secretaría del Medio Ambiente del entonces Distrito Federal, la Alcaldía Tlalpan y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
En 2024 ganó las elecciones presidenciales y el 1 de octubre de ese año asumió el cargo como la primera mujer en gobernar México.
Trump ya había hablado del pasado de Sheinbaum
No es la primera ocasión en que el presidente estadounidense alude a las actividades artísticas de su homóloga mexicana.
El 1 de mayo de 2026, durante una cena privada en Florida, Trump destacó la apariencia, la voz y el pasado de Sheinbaum como practicante de ballet.
«Ella es una mujer hermosa, tiene una hermosa voz… ella fue bailarina de ballet», declaró entonces el mandatario estadounidense.
En aquella intervención también imitó la voz de la Presidenta mexicana al relatar una supuesta conversación sobre su decisión de utilizar el nombre de Golfo de América.
Sheinbaum nunca imaginó llegar a la Presidencia
El 30 de abril de 2026, durante una conferencia especial por el Día del Niño, Sheinbaum reveló que convertirse en Presidenta nunca estuvo entre sus aspiraciones de infancia.
Al ser interrogada por un menor sobre sus sueños, respondió:
«Fíjate que nunca me lo imaginé. Yo quería ser maestra de la Universidad, ese era mi sueño; y bailarina, porque estudiaba ballet».
La declaración quedó registrada en la versión estenográfica oficial de la Presidencia.
Así, el comentario de Trump puso nuevamente bajo los reflectores una faceta poco habitual en el debate político entre México y Estados Unidos: la trayectoria artística de Sheinbaum antes de convertirse en científica, funcionaria pública y finalmente Presidenta de la República.















Deja una respuesta