El Servicio Sismológico Nacional (SSN), que el pasado 5 de septiembre cumplió 115 años de operaciones, anunció un ambicioso plan de expansión de su red de monitoreo, con la incorporación de aproximadamente 40 nuevas estaciones a las casi 100 con las que actualmente opera en el país. El proyecto, encabezado por el Instituto de Geofísica de la UNAM y dirigido por Arturo Iglesias Mendoza, será financiado con recursos del Fondo de Prevención de Desastres Naturales de la Coordinación Nacional de Protección Civil.
La estrategia busca reforzar la cobertura en regiones donde la red presenta vacíos de observación. “En la parte central del norte del país tenemos pocas estaciones. En Chihuahua y Nuevo León instalaremos nuevas, además de reforzar zonas del sur, como Oaxaca, donde, a pesar del número importante de estaciones, hay áreas que requieren mejor cobertura”, explicó Iglesias.
Infraestructura estratégica
El plan también contempla fortalecer las instalaciones del SSN en Ciudad Universitaria y el Centro Alterno de Monitoreo en Pachuca, Hidalgo, inaugurado en 2023, que funciona como respaldo en almacenamiento y procesamiento de información para garantizar la continuidad del servicio en caso de contingencia. Asimismo, se ampliará la Red Acelerográfica operada por el Instituto de Ingeniería de la UNAM.
Actualmente, el SSN opera una red de 70 estaciones distribuidas en todo el país y otras 30 en el Valle de México, además de recibir información de universidades y centros de investigación estatales. Diariamente reporta alrededor de 100 sismos, desde los perceptibles para la población hasta los imperceptibles, pero clave para el análisis del peligro sísmico y la caracterización de fallas.
Historia y confianza social
Fundado en 1910 en Tacubaya, el SSN ha evolucionado de una decena de estaciones rudimentarias a una red nacional con tecnología de punta. Tras el terremoto de 1985, su relevancia se consolidó como columna vertebral de la investigación sismológica y base de los reglamentos de construcción. “El SSN ha salvado vidas indirectamente, pues sin este conocimiento sería imposible contar con normas adecuadas para edificaciones seguras”, señaló Iglesias.
El organismo, que en 2020 recibió el Premio Nacional de Protección Civil, goza de reconocimiento nacional e internacional por la calidad de sus datos y mantiene colaboraciones con Japón, Francia y Estados Unidos. Iglesias subraya que su prestigio también radica en la independencia que le da ser parte de la UNAM: “La sociedad confía en nosotros porque sabe que ofrecemos información sin sesgo”.
Legado centenario
El SSN fue inaugurado en el marco del centenario de la Independencia de México, como parte de una red internacional que buscaba monitorear la actividad sísmica tras el devastador terremoto de San Francisco de 1906. Hoy, a más de un siglo de su fundación, sigue siendo pieza clave para la prevención de desastres y la investigación científica en México.















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