La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y la Procuraduría Federal del Consumidor intervinieron en el caso de Magnicharters, luego de que la empresa suspendió vuelos de manera repentina y dejó pasajeros varados en distintos destinos turísticos del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que la compañía notificó problemas logísticos como causa de la suspensión, aunque reconoció que la mayor afectación fue la falta de aviso oportuno a los viajeros.
“La empresa decidió dejar de volar… lo hicieron sin avisar a los pasajeros de que de un día a otro iban a dejar de volar”, declaró.
Ante la contingencia, explicó que la SICT coordinó acciones con otras aerolíneas para ocupar asientos disponibles en vuelos de retorno por el cierre del periodo vacacional.
“Se habían puesto de acuerdo con las otras aerolíneas para que los espacios que tuvieron vacíos pudieran ubicarlos”, señaló.
La mandataria precisó que el principal foco de conflicto se registró en Cancún, donde usuarios reclamaron falta de información y alternativas para regresar a sus lugares de origen.
Incluso, dijo, se revisó apoyo con Mexicana de Aviación para ampliar opciones de traslado.
Además, destacó la intervención de la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, quien acudió al aeropuerto para atender personalmente a los pasajeros inconformes.
Por separado, el titular de Profeco, Iván Escalante, informó que la dependencia mantiene abiertos los canales de atención para consumidores afectados y que, hasta el momento, sólo se han recibido ocho llamadas de queja.
“Habíamos recibido únicamente ocho llamadas, la mayoría de agencias de viajes”, indicó.
El funcionario agregó que en módulos de la empresa dentro de aeropuertos ya no había personal y únicamente se dejó un número telefónico que no respondía.
Por ello, anunció una visita a las oficinas registradas de la aerolínea para localizar representantes legales o administrativos y atender eventuales reclamaciones.
“Vamos a hacer una visita física… para ver si todavía podemos encontrar personas con quien tengamos interlocución”, afirmó.
El Gobierno federal sostuvo que la prioridad inmediata es apoyar a los pasajeros afectados, mientras las autoridades revisan si la empresa incurrió en irregularidades al suspender operaciones sin previo aviso.















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