Un juez federal con sede en Morelia, Michoacán, ordenó la liberación de 38 integrantes de la Iglesia La Luz del Mundo, quienes habían sido detenidos el pasado martes en el municipio de Vista Hermosa mientras realizaban prácticas de combate en un campamento improvisado.
La decisión se tomó tras considerar que su aprehensión fue ilegal, debido a diversas irregularidades en el procedimiento judicial.
Durante una audiencia que se prolongó por más de doce horas en el Centro de Justicia Penal Federal, el juez de control determinó que los agentes de la Policía Estatal y fuerzas federales que participaron en el operativo incurrieron en violaciones al debido proceso.
Entre ellas, se destacó una demora de más de once horas en la presentación de los detenidos ante el Ministerio Público Federal, lo que vulneró sus derechos constitucionales.
Los detenidos —37 mexicanos y un ciudadano estadounidense— se identificaron como miembros del grupo “Jahzer”, una presunta guardia secreta de la organización religiosa. Según sus declaraciones, su misión era proteger a los líderes, templos y eventos masivos de la iglesia.
Al momento del arresto, portaban una pistola real, 17 réplicas de armas largas y cortas, cuchillos de utilería y equipo táctico.
La Fiscalía General de la República (FGR) había solicitado su vinculación a proceso por presuntas violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, así como por asociación delictuosa.
Sin embargo, el juez resolvió no proceder penalmente contra ellos, al no acreditarse elementos suficientes para sostener los cargos6.
La Luz del Mundo, fundada en Jalisco en 1926, ha estado bajo escrutinio internacional desde que su líder, Naasón Joaquín García, fue condenado en Estados Unidos por delitos sexuales contra menores.
La reciente detención de sus presuntos guardias en Michoacán reavivó el debate sobre las estructuras internas de la organización y sus mecanismos de protección.















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