El canciller Marcelo Ebrard afirmó este jueves que el reciente aumento de aranceles a productos industriales provenientes de Asia responde a criterios económicos internos y no obedece a presiones geopolíticas, luego de que el gobierno de China expresara su preocupación por las medidas adoptadas por México.
Durante una conferencia de prensa en Palacio Nacional, Ebrard subrayó que “México tiene todo el derecho de ajustar su política comercial conforme a sus intereses nacionales. Esta es una decisión soberana, legítima y sin ningún criterio geopolítico”.
La declaración se dio en respuesta a un comunicado emitido por el Ministerio de Comercio chino, que calificó los nuevos aranceles como “discriminatorios” y pidió su revisión inmediata.
El gobierno mexicano anunció esta semana un incremento temporal de aranceles a más de 500 fracciones arancelarias, incluyendo acero, aluminio, textiles, calzado y productos químicos, con el objetivo de proteger la industria nacional frente a prácticas de competencia desleal.
La medida forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el mercado interno y evitar el desplazamiento de productores locales.
Ebrard enfatizó que “no se trata de una medida contra ningún país en particular, sino de una política de defensa legítima ante el ingreso masivo de mercancías a precios por debajo del costo de producción”.
Añadió que México mantiene canales diplomáticos abiertos con China y que se buscará resolver cualquier diferencia en el marco de los acuerdos multilaterales vigentes.
Por su parte, la Secretaría de Economía informó que los aranceles estarán vigentes hasta diciembre de 2026 y que se evaluará su impacto de manera periódica.
La dependencia también aclaró que la medida cumple con los compromisos adquiridos en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y en tratados como el T-MEC.
Diversos sectores industriales, como el siderúrgico y el textil, han respaldado la decisión del gobierno, argumentando que era necesaria para frenar el deterioro de la producción nacional.
Sin embargo, analistas advierten que podría haber represalias comerciales o afectaciones en las cadenas de suministro si no se gestiona adecuadamente el diálogo con socios estratégicos.
La embajada de China en México no ha emitido comentarios adicionales, pero fuentes diplomáticas confirmaron que se han solicitado reuniones bilaterales para discutir el alcance de la medida.
Mientras tanto, el gobierno mexicano insiste en que la política arancelaria responde a una lógica económica interna y no a alineamientos internacionales.















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