medio decidió replantear su vida profesional y comenzó estudios en la Escuela Nacional de Directores Técnicos (ENDIT), con el objetivo de cumplir su sueño de dirigir algún día a las Chivas del Guadalajara.
“Hace dos años y medio, cuando estaba a punto de cumplir 50, tomé la decisión de darle un giro a mi vida. Había logrado cumplir todos los objetivos que me propuse en el plano profesional y era momento de plantearme nuevos desafíos”, expresó Alfaro en sus redes sociales.
El Valladolid, dirigido por Almada —exentrenador del Pachuca—, atraviesa una temporada competitiva en la que se encuentra en la séptima posición de la tabla, a un punto de la zona de playoffs por el ascenso. La llegada de Alfaro se interpreta como parte de un proceso de formación práctica en un club profesional europeo, lo que refuerza su preparación para futuros retos en el futbol mexicano.
La decisión marca un cambio radical en la trayectoria de Alfaro, quien pasó de ser una figura política relevante en México a integrarse en el ámbito deportivo internacional. Su incorporación al cuerpo técnico del Valladolid refleja tanto su interés personal por el futbol como su apuesta por una carrera distinta, alejada de la política y enfocada en la dirección técnica.















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