La operación militar estadounidense que la madrugada del sábado culminó con la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, dejó un saldo de 55 muertos, reportaron autoridades de Venezuela y Cuba.
El Ministerio de Defensa de Venezuela confirmó la muerte de 23 miembros de sus fuerzas armadas durante los ataques que incluyeron bombardeos y entrada de tropas especiales en puntos estratégicos de Caracas y áreas cercanas. El gobierno de Cuba, por su parte, identificó a 32 de sus militares y agentes de seguridad que se encontraban en misión en el país y que también perdieron la vida en el operativo, decretándose duelo nacional en la isla caribeña.
La incursión, descrita por Washington como parte de una acción para capturar a Maduro por cargos de narcotráfico y terrorismo, se desarrolló sin una autorización de organismos multilaterales, lo que ha generado críticas internacionales por violar la soberanía venezolana.
Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York, donde comparecieron ante una corte federal, negaron responsabilidad en los cargos y se declararon inocentes.
Mientras tanto, en Venezuela la jefa del Ejecutivo interino, Delcy Rodríguez, asumió el liderazgo en medio de una fuerte represión y movilización de milicias para intentar contener protestas y consolidar el control político tras la abrupta salida de Maduro.
El número de víctimas civiles aún no ha sido esclarecido por las autoridades, que mantienen versiones contradictorias sobre las cifras totales de fallecidos durante la operación.
















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