El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó que a partir del 1 de febrero de 2026 su administración dejará de otorgar fondos federales a las llamadas ciudades santuario y a los estados que las albergan, como parte de su estrategia migratoria.
El mandatario, hablando en el Detroit Economic Club, aseguró que estas jurisdicciones —que limitan su cooperación con las autoridades federales de inmigración— “protegen criminales” y fomentan fraude y crimen, por lo que “no se realizará ningún pago” a gobiernos locales o estatales que apoyen dichas políticas.
La medida representa una escalada respecto a intentos anteriores de cortar fondos a ciudades santuario que en el pasado fueron bloqueados por tribunales federales, y podría desencadenar nuevas batallas legales. Trump no especificó qué programas o partidas serán afectados.
Las ciudades santuario incluyen grandes urbes como Nueva York, Los Ángeles y San Francisco, así como numerosos municipios y condados que adoptan políticas de limitación de cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El anuncio ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre la Casa Blanca y gobiernos estatales y locales —especialmente en áreas dirigidas por demócratas— que defienden sus políticas como necesarias para la seguridad comunitaria y la confianza de inmigrantes en la policía local.















Deja una respuesta