La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció una estrategia para contener el impacto del alza internacional del petróleo y frenar el encarecimiento de productos básicos, mediante apoyos a combustibles y acuerdos con el sector privado.
La mandataria explicó que el reciente aumento del barril de petróleo, derivado de la situación en Irán, elevó las presiones sobre los precios energéticos a nivel mundial. Sin embargo, sostuvo que en México se mantendrán medidas para evitar un traslado directo al consumidor.
“Si no estuviéramos interviniendo para el precio de la gasolina y del diésel, la gasolina estaría en más de 30 pesos el litro y el diésel estaría sobre 32 o 33 pesos el litro”, afirmó.
Detalló que el gobierno federal absorbe parte del costo mediante la eliminación temporal de impuestos aplicados a los combustibles. Con ello, dijo, la gasolina Magna conservará el precio máximo de 24 pesos por litro.
“El precio de la gasolina Magna no puede pasar de 24 pesos; es el mismo precio desde el año pasado”, señaló.
Sobre el diésel, indicó que se logró fijarlo en 28 pesos por litro, aunque buscarán una reducción adicional debido a su incidencia en el transporte y distribución de mercancías.
Sheinbaum adelantó que en los próximos días sostendrá reuniones con empresarios gasolineros y autoridades de la Secretaría de Energía, Pemex y Profeco, a fin de reforzar las acciones de estabilización.
Además, reconoció aumentos en productos como jitomate, carne de res y calabacita, y señaló que parte del problema responde a prácticas especulativas de intermediarios y comercializadores.
“No hay razón para que esto sea así. Nadie se debe aprovechar de la situación actual”, expresó.
Por ello, informó que también convocará a productores agrícolas y empresas integradas al Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) para impedir incrementos en la canasta básica y en alimentos frescos.
“Todos tenemos que apoyar a las familias mexicanas y su economía”, puntualizó.















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