Greenpeace sostuvo que la responsabilidad por el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México recae en Pemex como institución y no únicamente en tres funcionarios separados de sus cargos tras revelarse fallas y omisiones en el manejo del incidente.
La directora de campañas de Greenpeace, Ornela Garelli, afirmó que aunque es positivo que las autoridades hayan reconocido el origen del derrame, aún falta asumir responsabilidades a un nivel más amplio y atender la emergencia ambiental que persiste en las costas del Golfo.
El señalamiento ocurre luego de que el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, informó la remoción de tres mandos vinculados con seguridad industrial y control de derrames, al argumentar que no fue notificado oportunamente sobre la fuga registrada en un ducto de 36 pulgadas en la zona de Abkatún-Cantarell.
De acuerdo con reportes oficiales y periodísticos, el derrame fue detectado desde febrero, pero durante semanas autoridades y la empresa negaron que la contaminación proviniera de instalaciones petroleras. Finalmente, el gobierno federal reconoció que el origen estuvo en infraestructura de la paraestatal.
Greenpeace también criticó la falta de información oportuna a comunidades costeras, pescadores y prestadores de servicios turísticos, sectores que reportaron afectaciones económicas y ambientales desde las primeras semanas del incidente.
Mientras continúan las labores de limpieza e investigación, el caso abrió un nuevo debate sobre los protocolos de mantenimiento, transparencia y rendición de cuentas dentro de Pemex.















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