La llamada “zar antidrogas” de la Casa Blanca, Sara Carter, lanzó una advertencia directa contra los cárteles mexicanos: “No vamos a ceder, iremos tras estos cárteles”, en un mensaje que confirma el endurecimiento de la política estadounidense en materia de seguridad y narcotráfico.
En entrevista con Fox News, la funcionaria aseguró que la administración del presidente Donald Trump intensificará las operaciones contra organizaciones criminales en el hemisferio, con especial énfasis en México, al que considera pieza clave en la producción y tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
Carter subrayó que el objetivo es golpear a los cárteles “donde más les duele” y evitar que operen con impunidad, al tiempo que defendió los resultados de la cooperación bilateral en inteligencia, como operativos que han permitido acciones contra líderes del crimen organizado.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión de Washington sobre México, derivada de la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, que plantea una ofensiva sin precedentes contra el tráfico de fentanilo, metanfetaminas y cocaína.
Dicho plan contempla exigir a México decomisos de precursores químicos, desmantelamiento de laboratorios clandestinos y mayor número de detenciones y extradiciones, bajo la amenaza de sanciones si no se cumplen metas concretas.
El endurecimiento del discurso ocurre además en medio de una relación bilateral tensa, marcada por acusaciones de vínculos entre políticos mexicanos y el narcotráfico, así como por el debate sobre la soberanía ante posibles acciones más agresivas de Estados Unidos.
Con este posicionamiento, la Casa Blanca deja claro que su estrategia antidrogas se orienta hacia una mayor presión internacional y un combate frontal contra los cárteles mexicanos, considerados por Washington como una amenaza central para su seguridad nacional.















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