La negociación entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Gobierno federal volvió a fracasar. Tras más de seis horas de diálogo en la Secretaría de Gobernación (Segob), el magisterio disidente confirmó que no hubo acuerdos en los puntos centrales de su pliego de demandas y anunció que será su Asamblea Nacional Representativa la que determine nuevas acciones de protesta en vísperas de la inauguración del Mundial 2026.
Al salir del encuentro, cientos de maestros corearon: “¡Si no hay solución, seguiremos el plantón!” y “¡Nos vamos al Mundial, nos vamos al Mundial!”, dejando abierta la posibilidad de movilizaciones durante el partido inaugural programado para este jueves en el Estadio Azteca.
De acuerdo con dirigentes de la Coordinadora, las propuestas gubernamentales siguen sin atender su principal exigencia: la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y el regreso a un sistema solidario de pensiones. La organización sostiene que los ofrecimientos relacionados con el fortalecimiento de Pensionissste, una aseguradora pública y cambios al sistema de carrera magisterial no resuelven el problema de fondo.
La ruptura de las conversaciones ocurre a menos de 24 horas del arranque de la Copa del Mundo, evento que el Gobierno federal busca blindar ante el riesgo de protestas que afecten la imagen internacional del país. Ante este escenario, las autoridades capitalinas declararon al Estadio Azteca como instalación estratégica de seguridad nacional y reforzaron los operativos de vigilancia en la zona.
La CNTE mantiene desde hace días un plantón en el Zócalo capitalino y ha advertido que las movilizaciones podrían extenderse hasta el estadio mundialista si no existe una respuesta satisfactoria. Incluso, dirigentes del movimiento habían señalado que estaban dispuestos a cancelar las protestas durante la inauguración únicamente si el Gobierno presentaba una ruta clara para derogar la legislación del ISSSTE, algo que hasta ahora no ha ocurrido.
Mientras tanto, la presidenta Claudia Sheinbaum insistió en que la inauguración del Mundial se realizará «en paz y tranquilidad» y aseguró que su administración no recurrirá a la represión para contener las manifestaciones. Sin embargo, reconoció que la CNTE es uno de los grupos que mantiene presión sobre el Gobierno en las horas previas al evento deportivo más importante que ha recibido México en décadas.
Con las negociaciones empantanadas, el conflicto magisterial se convirtió en uno de los principales focos de tensión para el Gobierno federal. La decisión final sobre posibles protestas durante la inauguración del Mundial quedará en manos de las bases de la CNTE, que esta noche discutirán si endurecen sus acciones o mantienen abierta una última ventana para el diálogo.















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