La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó distancia de las negociaciones directas con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y confirmó que la interlocución con el magisterio disidente quedará en manos de las secretarías de Educación Pública (SEP) y de Gobernación (Segob), mientras avanza la ruta para construir un nuevo modelo que sustituya a la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM).
Tras las recientes movilizaciones y jornadas de diálogo entre el Gobierno federal y la CNTE, la mandataria adelantó que las dependencias federales serán las encargadas de informar sobre los siguientes encuentros con los docentes.
“Ya lo informarán Educación y Gobernación. Está prevista alguna nueva reunión con Gobernación; no se buscará de pronto lo que son tripartitas en los estados para la problemática de los estados, pero ya el secretario de Educación y la secretaria de Gobernación pueden dar más información”, declaró.
Las declaraciones ocurren en un contexto en el que el Gobierno federal busca reencauzar la relación con el magisterio, luego de semanas de protestas que incluyeron bloqueos y un plantón en la capital del país.
Al mismo tiempo, la administración federal prepara una consulta nacional con docentes que comenzará en agosto, coincidiendo con el inicio del próximo ciclo escolar, para definir el mecanismo que sustituirá a la USICAMM, organismo encargado de los procesos de admisión, promoción y reconocimiento de maestros.
La presidenta ha señalado que la intención es recoger directamente la opinión de maestras y maestros en las escuelas del país para construir una propuesta de reforma que posteriormente sea enviada al Congreso de la Unión.
La desaparición de la USICAMM ha sido una de las principales demandas de la CNTE, que acusa al sistema de mantener mecanismos burocráticos y procesos que afectan la estabilidad laboral y el desarrollo profesional de los docentes.
Con la consulta prevista para agosto, el Gobierno federal busca diseñar un nuevo esquema para la carrera magisterial que sustituya al actual modelo de asignación y promoción de plazas, una reforma que podría convertirse en uno de los principales cambios educativos del sexenio.
Mientras tanto, la interlocución con la CNTE continuará a través de la SEP y la Segob, en una nueva etapa de negociación en la que la Presidencia busca concentrarse en la consulta directa a las bases magisteriales y en la construcción de una propuesta de consenso para el sistema educativo nacional.















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