El monzón mexicano, la onda tropical número 20 y una combinación de canales de baja presión, circulaciones ciclónicas y divergencia en niveles altos de la atmósfera provocarán un escenario de lluvias intensas, tormentas eléctricas y temperaturas extremas en gran parte del país durante las próximas 48 horas.
El pronóstico meteorológico prevé lluvias muy fuertes, de entre 50 y 75 milímetros, en Jalisco, Colima, Michoacán y Guerrero, entidades donde además existe riesgo de descargas eléctricas, caída de granizo y afectaciones por el incremento en ríos y arroyos.
También se esperan lluvias fuertes de 25 a 50 milímetros en Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit y Chiapas, mientras que la Ciudad de México, el Estado de México, Morelos, Puebla, Oaxaca, Veracruz, Campeche, Yucatán y Quintana Roo registrarán chubascos.
Inicia onda de calor en Baja California, Baja California Sur y Sonora
De manera paralela, comenzará una onda de calor que afectará zonas del noreste y centro de Baja California, el centro y sur de Baja California Sur, así como el oeste y sur de Sonora.
Las temperaturas más elevadas del país superarán los 45 grados Celsius en el noreste de Baja California y el oeste de Sonora.
Además, se pronostican máximas de 40 a 45 grados en Baja California Sur, Sinaloa, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, mientras que otras 17 entidades alcanzarán entre 35 y 40 grados.
Vientos fuertes y oleaje elevado complicarán condiciones en costas
El pronóstico también contempla rachas de viento de 50 a 70 kilómetros por hora en Baja California, Puebla y el Istmo de Tehuantepec, además de vientos de hasta 60 kilómetros por hora en entidades del centro, norte y noreste del país.
En el Pacífico persistirá el oleaje elevado, con alturas de 2 a 3 metros en la costa occidental de Baja California y de hasta 2.5 metros en las costas de Sinaloa, Nayarit, Jalisco y Colima.
Autoridades advierten riesgo de inundaciones, deslaves y caída de árboles
Las autoridades meteorológicas advirtieron que las lluvias fuertes y muy fuertes podrían provocar inundaciones en zonas bajas, deslaves, encharcamientos y crecidas de ríos y arroyos, especialmente en las entidades con mayores acumulados de precipitación.
Asimismo, las rachas intensas de viento representan un riesgo por la posible caída de árboles, anuncios espectaculares y otros objetos, por lo que se recomienda a la población mantenerse atenta a los avisos oficiales y adoptar medidas preventivas ante las condiciones meteorológicas previstas.















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