Los apagones en Yucatán podrían prolongarse al menos hasta 2028 debido a las deficiencias en la red de distribución eléctrica, reconoció el director de la Agencia de Energía de Yucatán, Pablo Gamboa Miner, quien admitió que el sistema estatal es vulnerable y que las fallas quedaron evidenciadas tras los fuertes vientos registrados el sábado pasado.
El funcionario explicó que el problema ya no radica en la generación de electricidad, sino en la capacidad de transportar y distribuir la energía a los usuarios mediante una infraestructura que presenta rezagos y requiere una modernización integral.
Yucatán recibió 25 mil reportes de apagones en un solo día
Gamboa Miner informó que la Agencia de Energía recibe habitualmente alrededor de 600 reportes diarios por interrupciones del servicio; sin embargo, los vientos registrados el fin de semana dispararon la cifra hasta 25 mil quejas en apenas un día, reflejando la fragilidad del sistema de distribución eléctrica que abastece a Mérida y otros municipios del estado.
El director reconoció que la red eléctrica enfrenta problemas estructurales y que fenómenos meteorológicos relativamente comunes son suficientes para provocar interrupciones masivas del suministro, afectando a miles de hogares, comercios e industrias.
Modernización de la red llevará varios años
El titular de la Agencia de Energía sostuvo que las obras para fortalecer la infraestructura eléctrica requerirán tiempo y que, mientras concluyen los proyectos de modernización, los usuarios continuarán expuestos al riesgo de apagones.
Entre las acciones previstas destacan la renovación de líneas de transmisión y distribución, así como la sustitución de transformadores y otros equipos estratégicos, en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la Secretaría de Energía.
Generación de energía mejora, pero la red sigue rezagada
Aunque el estado avanza en proyectos para incrementar la generación eléctrica —como la planta Mérida IV y la ampliación del sistema de gas natural—, las autoridades reconocen que esas inversiones no resolverán por sí solas los cortes de energía mientras no se modernice la red de distribución.
La expectativa oficial es que la combinación de nuevas plantas de generación y la renovación de la infraestructura permita estabilizar el suministro hacia 2028, fecha en la que se prevé reducir significativamente la vulnerabilidad del sistema eléctrico estatal.















Deja una respuesta