A casi dos décadas del mayor decomiso de efectivo registrado en México, un juez federal condenó a 15 años de prisión al empresario de origen chino Zhenli Ye Gon, tras declararlo culpable del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita por el lavado de más de 33 millones de dólares.
La resolución judicial establece que el empresario realizó una red de transferencias internacionales hacia paraísos fiscales para ocultar el origen ilícito de los recursos, conducta por la que además deberá enfrentar las sanciones económicas que determine la autoridad.
Figura clave en el tráfico de precursores químicos
Durante años, Zhenli Ye Gon fue señalado por las autoridades mexicanas como uno de los principales importadores de precursores químicos utilizados para la elaboración de metanfetaminas, insumos que presuntamente abastecían a organizaciones del narcotráfico.
Su nombre cobró notoriedad en marzo de 2007, cuando agentes federales aseguraron más de 205 millones de dólares en efectivo en una residencia de Las Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México, un decomiso sin precedente que colocó el caso en el centro de la agenda nacional.
Proceso judicial de casi dos décadas
Tras ser detenido en Estados Unidos y enfrentar un prolongado litigio para evitar su entrega a México, Ye Gon fue extraditado en 2016 para responder por diversos procesos penales abiertos en su contra.
En el juicio por lavado de dinero, la Fiscalía acreditó que el empresario movilizó más de 33 millones de dólares mediante operaciones financieras internacionales diseñadas para ocultar su origen y dificultar su rastreo.
Sentencia fortalece el combate al lavado de dinero
Con esta resolución, el Poder Judicial cierra uno de los capítulos más relevantes del caso que marcó la estrategia mexicana contra el lavado de activos vinculados al crimen organizado.
Aunque el expediente de Zhenli Ye Gon incluye investigaciones relacionadas con el tráfico de precursores químicos y presuntos vínculos con organizaciones criminales, la condena dictada corresponde específicamente al delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, derivado de las transferencias realizadas a jurisdicciones consideradas paraísos fiscales.
La sentencia representa uno de los fallos más importantes en materia de lavado de dinero contra un personaje que durante años fue considerado una pieza clave en la cadena de suministro de insumos químicos para el narcotráfico en México.















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