La FIFA dio un giro a uno de los proyectos más controvertidos de la gestión de Gianni Infantino al anunciar que desistió de crear una empresa filial para administrar y comercializar la Copa del Mundo y otros activos del organismo, luego de la fuerte oposición de las principales confederaciones del futbol internacional.
En un comunicado, el presidente de la FIFA reconoció que la iniciativa, lejos de fortalecer al organismo, provocó una profunda división entre las asociaciones miembro.
“Tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de tal naturaleza que ya no redundan en beneficio del objetivo planteado inicialmente”, señaló Infantino.
Con ello, el organismo descartó seguir adelante con la creación de FIFA Forward Enterprise (FFE), la sociedad que pretendía concentrar los derechos comerciales de sus principales torneos y abrir la puerta a inversionistas privados.
El proyecto contemplaba vender 20% del negocio del Mundial
La propuesta había sido presentada apenas unos días antes y consistía en escindir las operaciones comerciales de la FIFA en una nueva empresa valuada en aproximadamente 20 mil millones de dólares, de acuerdo con estimaciones citadas por el propio organismo.
El plan contemplaba vender el 20% de esa nueva filial a inversionistas privados, con el argumento de generar mayores ingresos para fortalecer financieramente a las 211 asociaciones nacionales afiliadas.
Como incentivo, la FIFA planteó distribuir alrededor de 53 millones de dólares a cada federación que respaldara la iniciativa.
UEFA, Concacaf y Asia encabezaron el rechazo
La iniciativa encontró una resistencia inmediata.
La UEFA calificó el proyecto como una amenaza para la gobernanza del futbol e incluso advirtió que sus asociaciones nacionales podrían dejar de participar en competiciones organizadas por la FIFA si la propuesta seguía adelante.
Posteriormente, la Concacaf también expresó su rechazo, mientras que la Confederación Asiática se sumó a las críticas. La Conmebol optó por abrir un proceso interno de consultas, aunque dejó claro que “primero está el fútbol”.
Crisis interna golpeó a Infantino
La presión no solo llegó desde las confederaciones.
Carlos Cordeiro, uno de los principales asesores de Gianni Infantino y representante de la FIFA ante el grupo de trabajo del Mundial 2026 en Estados Unidos, presentó su renuncia en protesta por el proyecto, al considerar que vender una participación permanente del activo más valioso del futbol era “un mal negocio para el deporte”.
A las críticas también se sumaron altos funcionarios del organismo, quienes cuestionaron la falta de transparencia en el desarrollo de la propuesta.
Infantino apuesta ahora por recuperar la unidad
Ante el rechazo generalizado, Infantino optó por retirar definitivamente la iniciativa.
El dirigente aseguró que convocará a las asociaciones miembro, confederaciones y demás actores del futbol mundial para reconstruir consensos y continuar impulsando proyectos que beneficien al desarrollo del deporte.
La decisión representa uno de los mayores reveses políticos para el presidente de la FIFA desde que asumió el cargo en 2016 y evidencia el peso que mantienen las grandes confederaciones en las decisiones estratégicas del organismo rector del futbol mundial.















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