Colombia enfrentaba este lunes una de sus peores emergencias sísmicas en décadas, luego de que un terremoto de magnitud 7.4 sacudiera el occidente y centro del país, derrumbara edificios, dañara hospitales y aeropuertos y dejara personas atrapadas bajo los escombros.
El balance continuaba aumentando al cierre de la jornada. El Gobierno colombiano había confirmado inicialmente 111 personas muertas, mientras reportes posteriores difundidos por autoridades locales y Asocapitales situaban el saldo en 132 fallecidos y al menos 570 heridos. Reuters señaló que algunos medios manejaban la cifra de 132 muertos, aunque el origen del consolidado nacional todavía no estaba completamente esclarecido.
Sismo de 7.4, el más potente del siglo en Colombia
El terremoto ocurrió a las 7:34 horas del lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, informó el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
El organismo estableció una magnitud de 7.4 y una profundidad de 103 kilómetros, y lo calificó como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI. Más de 12 mil personas, distribuidas en unos 900 centros poblados, reportaron haber sentido el movimiento.
La intensidad máxima reportada alcanzó el nivel 7, correspondiente a daño severo. El terremoto también fue percibido fuera de Colombia, con reportes desde Panamá y Venezuela.
El SGC contabilizaba al mediodía 18 réplicas, localizadas principalmente en San José del Palmar y Sipí, Chocó, con magnitudes de entre 1.4 y 4.8, y advirtió que podrían continuar.
Cali y Pereira, entre las ciudades más golpeadas
El desastre se extendió mucho más allá del epicentro. Cali, Pereira, Armenia, Manizales, Quibdó y Buenaventura figuraban entre las ciudades con mayores afectaciones.
En el Valle del Cauca, el Presidente Abelardo de la Espriella informó por la noche de 35 fallecidos y unos 700 heridos, una cifra provincial que no necesariamente coincide con los balances nacionales difundidos horas antes.
Cali registró derrumbes, afectaciones en hospitales, daños en fachadas y cortes de energía, gas y agua. Entre las estructuras afectadas se encontraban el apartahotel El Molino Rojo y el Hotel de La Luna, mientras equipos de emergencia inspeccionaban numerosos inmuebles.
Las labores de búsqueda se concentraron en edificios colapsados. Imágenes difundidas durante la emergencia mostraron el rescate de una bebé de seis meses y de su madre de entre los restos de un inmueble de cinco pisos en Cali.
En Pereira, rescatistas trabajaban para localizar sobrevivientes bajo estructuras destruidas y utilizaban maquinaria pesada para retirar partes inestables de edificios. El aeropuerto, hospitales y decenas de construcciones sufrieron daños.
Los balances sobre Pereira también cambiaron rápidamente durante el día. El alcalde Mauricio Salazar había confirmado inicialmente al menos 18 muertos y decenas de heridos, mientras recuentos posteriores elevaron la cifra de víctimas en la zona.
Hospitales dañados, aeropuertos cerrados y ciudades bajo toque de queda
La magnitud del desastre obligó a revisar y cerrar temporalmente aeropuertos de la región afectada, mientras hospitales evacuaron pacientes y organismos de emergencia inspeccionaron edificios ante el riesgo de nuevos colapsos.
Las autoridades de Cali, Armenia y Manizales decretaron toques de queda. En Cali, además, se ordenó el despliegue de policías y militares ante reportes y amenazas de saqueos.
El Presidente anunció el envío de mil elementos adicionales de seguridad a Cali, mientras rescatistas, bomberos, policías, militares y voluntarios continuaban trabajando durante la noche entre los escombros.
Reportes posteriores sobre el operativo presidencial señalaron también la llegada de 228 rescatistas, equipos caninos y 105 ingenieros para reforzar las operaciones de búsqueda, evaluación estructural y atención de la emergencia.
Declara Gobierno desastre nacional
De la Espriella, quien apenas llevaba tres días en el cargo, instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la respuesta y solicitó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres un informe detallado sobre daños y necesidades prioritarias.
Posteriormente, el Gobierno aprobó la declaratoria de desastre de carácter nacional, una figura que permite movilizar recursos con mayor rapidez para atender a damnificados, financiar operaciones y enfrentar las consecuencias de la emergencia.
El mandatario recorrió zonas afectadas, entre ellas Quibdó y Cali, y prometió subsidios de arrendamiento para familias que perdieron sus viviendas.
“La primera prioridad es rescatar” a los atrapados
En un mensaje nacional, De la Espriella aseguró que todas las capacidades del Gobierno estaban desplegadas para proteger vidas y atender a las comunidades damnificadas.
“La primera prioridad es rescatar a las personas atrapadas bajo los escombros”, afirmó el mandatario durante su declaración, al señalar que el Estado concentraría recursos en búsqueda, rescate y entrega de ayuda.
Horas antes había informado que solicitó directamente al director de la UNGRD un reporte de las necesidades más urgentes y anunció desplazamientos hacia las zonas de desastre para acompañar a las familias afectadas.
Colombia moviliza rescatistas mientras busca desaparecidos
Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía, Ejército, organismos locales de gestión del riesgo y voluntarios se incorporaron a las operaciones en las ciudades afectadas.
Las tareas se concentraban en localizar personas atrapadas, remover escombros, asegurar estructuras inestables, evacuar hospitales, evaluar viviendas y edificios y restablecer servicios básicos.
En Cali, Pereira y otras localidades, los trabajos continuaron durante la noche con lámparas y maquinaria pesada ante la posibilidad de encontrar sobrevivientes entre estructuras colapsadas.
La emergencia se mantenía abierta debido al número de desaparecidos, los daños todavía sin cuantificar en zonas de difícil acceso y las réplicas que seguían registrándose.
Balance sigue siendo provisional
La cifra definitiva de víctimas aún no estaba cerrada.
Mientras el balance oficial comunicado por el Gobierno había alcanzado 111 muertos, otros recuentos difundidos durante la noche elevaron el saldo hasta 132 fallecidos y 570 heridos. Además, el Gobierno reportó 35 muertos y 700 heridos únicamente en Valle del Cauca, evidencia de que las cifras nacionales y regionales todavía estaban en proceso de consolidación.
Las autoridades anticiparon que los números podrían modificarse conforme los equipos ingresen a comunidades incomunicadas, concluyan la revisión de inmuebles derrumbados y actualicen los reportes de hospitales y gobiernos locales.
El terremoto más fuerte registrado en Colombia este siglo
El terremoto de San José del Palmar se convirtió, según el Servicio Geológico Colombiano, en el movimiento de mayor magnitud registrado en el país durante el siglo XXI.
Colombia se encuentra en una región de intensa actividad tectónica por la interacción de las placas Sudamericana, de Nazca y del Caribe, condición que convierte a amplias regiones del país en zonas de elevado riesgo sísmico.
La prioridad inmediata, sin embargo, seguía estando bajo los edificios derrumbados: encontrar con vida a quienes permanecían atrapados mientras Colombia comenzaba a dimensionar la magnitud de la tragedia.














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