“Nunca callarnos”, lanzó el senador del PAN, Ricardo Anaya Cortés, desde la tribuna de la Cámara de Diputados, donde advirtió que la oposición seguirá alzando la voz frente a lo que calificó como un México “autoritario”, al responder al Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En uno de los posicionamientos más duros durante la entrega del Informe presidencial, Anaya acusó al oficialismo de haber incumplido las tres promesas que, sostuvo, llevaron a Morena al poder: “no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
“Nosotros prometemos algo mucho más sencillo, pero a la vez más difícil de cumplir en el México autoritario de hoy: nunca callarnos, seguir alzando la voz”, sentenció.
El panista cerró filas en torno a la resistencia política de la oposición y advirtió que mantendrán la confrontación con el Gobierno.
“Es tiempo de resistir, es tiempo de no callar, porque sólo está derrotado aquel que ha dejado de luchar y nosotros aquí estamos en pie de lucha”, sostuvo.
Antes de esa advertencia, Anaya había acusado al Gobierno de Sheinbaum de presentar un informe “plagado de mentiras” y aseguró que utilizaría cifras y documentos oficiales para cuestionar los resultados gubernamentales.
“No vengo a agradar, pero tampoco vengo a agredir a nadie. Vengo a responder con seriedad el informe que presentó la presidenta de la República, lamentablemente plagado de mentiras”, afirmó.
“Cambiaron a los muertos de casilla”
Uno de sus principales señalamientos se concentró en las cifras de violencia. Anaya cuestionó la reducción de homicidios reportada por el Gobierno y sostuvo que existen otras categorías estadísticas que deben considerarse para dimensionar las muertes violentas y las desapariciones.
“Aunque maquillen las cifras, en México nadie resucitó: cambiaron a los muertos de casilla o los borraron”, acusó.
El senador aseguró que mientras el promedio diario de homicidios disminuyó, otros registros relacionados con delitos contra la vida aumentaron, por lo que exigió revisar públicamente la metodología del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
“Hoy en México, con Morena, a los muertos no sólo se les entierra, se les archiva”, remató.
Acusa intento de silenciar a periodistas y opositores
Anaya vinculó su promesa de “nunca callarnos” con lo que describió como un intento gubernamental por controlar las voces críticas.
El panista sostuvo que disposiciones en materia de medios permitirían imponer sanciones económicas y advirtió que el poder público no debe tener facultades para determinar qué contenidos son verdaderos o falsos.
“Ninguna autoridad, ni ésta ni la que venga cuando ustedes se vayan, porque se van a ir, puede autonombrarse juez de la verdad”, expresó.
Propuso, por ello, llevar los lineamientos al Congreso y eliminar expresamente cualquier posibilidad de aplicar multas por contenidos.
Denuncia un quebranto de 600 mil millones por huachicol fiscal
Al abordar la promesa de “no robar”, Anaya dirigió sus baterías contra el denominado huachicol fiscal, al que calificó como “el mayor robo en la historia” del país.
El senador atribuyó un posible quebranto por 600 mil millones de pesos a esquemas de contrabando de combustibles mediante las aduanas y exigió una investigación legislativa.
“Seiscientos mil millones es el hospital que no se construyó, es el medicamento que no se surtió”, acusó.
Propuso crear una comisión especial, integrada de manera plural y presidida por la oposición, para investigar las operaciones relacionadas con la importación irregular de combustibles y tener acceso a padrones, pedimentos y cuentas.
“Soberanía no es impunidad”
En el último tramo de su discurso, Anaya acusó al oficialismo de brindar protección política frente a señalamientos relacionados con personajes de Morena y centró parte de sus críticas en el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
“Aquí no faltan pruebas, aquí lo que sobra es protección”, afirmó.
El senador aclaró que Acción Nacional respaldará la defensa de México ante cualquier intromisión extranjera, pero sostuvo que la soberanía nacional no puede convertirse en argumento para evitar investigaciones.
“Ninguna potencia decide por México”, dijo, antes de lanzar otra de las frases centrales de su intervención:
“Soberanía no es impunidad. La soberanía no se defiende con discursos; se defiende con aduanas que no se venden y con territorio que no se entrega al crimen organizado”.
Anaya terminó su intervención retomando las tres promesas de Morena y acusando al oficialismo de haber roto cada una.
“Prometieron no mentir y cambiaron a los muertos de casilla; prometieron no robar y se quedaron con 600 mil millones que se filtraron por sus aduanas; prometieron no traicionar al pueblo y pactaron con los que matan, con los que extorsionan, con los que envenenan”, lanzó.
Y cerró con el mensaje que marcó su posicionamiento frente al Segundo Informe de Sheinbaum: “Nunca callarnos, seguir alzando la voz”.














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