Un adolescente de apenas 15 años, identificado por fuentes de seguridad como Alberto S. S. y conocido como “Chuchito Nini”, fue el segundo abatido durante el operativo federal en el que murió Luis Enrique Barragán Chávez, alias “El Güicho” o “El R-5”, identificado por autoridades como líder del Cártel de Los Reyes.
El menor presuntamente formaba parte del círculo de seguridad de “El R-5” y se desempeñaba como uno de sus escoltas, de acuerdo con fuentes de seguridad citadas por distintos medios. Su cuerpo ya fue identificado y reclamado por familiares.
‘Chuchito Nini’ cayó junto a ‘El R-5’ en Tocumbo
El enfrentamiento ocurrió en la zona boscosa de Rodeo del Pinal, municipio de Tocumbo, durante un despliegue de fuerzas federales encaminado a detener a Barragán Chávez.
De acuerdo con el reporte oficial sobre el operativo, elementos de seguridad fueron atacados y, al repeler la agresión, murieron dos personas, entre ellas “El R-5”. Posteriormente se conoció que el segundo fallecido era un adolescente vinculado con su grupo de seguridad.
Fuentes consultadas por medios nacionales identificaron al menor como “Chuchito Nini” y señalaron que se desplazaba junto al dirigente criminal y pertenecía a su círculo cercano de escoltas.
Familiares identifican y reclaman al menor
Tras el enfrentamiento, familiares acudieron ante las autoridades de Michoacán para identificar y reclamar los restos del adolescente.
Una fuente del gabinete de seguridad federal confirmó que el cuerpo había sido entregado a sus familiares. Reportes locales señalan además que la madre del menor acudió ante la Fiscalía estatal para solicitarlo.
Existe, sin embargo, una discrepancia en la información pública sobre la identidad del adolescente. Mientras reportes nacionales lo identifican como Alberto S. S., fuentes locales lo mencionan como Jesús N. o Jesús Sandoval. Grupo Reforma también reportó que era identificado como “Alberto o Jesús ‘S’”.
Por ello, hasta que exista una identificación oficial pública plenamente homologada, la identidad debe manejarse con cautela.
Menor habría sido escolta personal del líder criminal
Las primeras investigaciones apuntan a que “Chuchito Nini” tenía una relación cercana con “El R-5”. Diversas fuentes lo señalan como su presunto sobrino y como integrante del grupo encargado de proteger al dirigente criminal.
En fotografías difundidas previamente en redes sociales, el adolescente aparecía portando armas largas y equipo táctico. Algunos reportes también le atribuyen labores de reclutamiento de otros jóvenes, aunque esta versión procede de fuentes extraoficiales y no ha sido detallada públicamente por las autoridades federales.
‘El R-5’, objetivo prioritario por extorsiones
Luis Enrique Barragán Chávez había asumido el liderazgo del Cártel de Los Reyes después de la captura, el pasado 1 de agosto, de Alfonso Fernández Magallón, alias “Poncho La Quiringüa”.
Información gubernamental identificaba a “El R-5” como uno de los principales coordinadores de las extorsiones contra productores de aguacate en la región de Los Reyes y señalaba sus vínculos con Juan José Farías, “El Abuelo”, dirigente del Cártel de Tepalcatepec.
Estados Unidos también lo tenía entre sus objetivos: autoridades estadounidenses ofrecían una recompensa de hasta 3 millones de dólares por información que permitiera localizarlo.
Un adolescente en la estructura del crimen organizado
La muerte de “Chuchito Nini” exhibe nuevamente la participación de menores de edad dentro de estructuras armadas del crimen organizado en Michoacán.
En este caso, las fuentes consultadas por medios coinciden en que el adolescente se encontraba junto a “El R-5” cuando fuerzas federales desplegaron el operativo en Tocumbo y que presuntamente pertenecía a su grupo de escoltas.
La caída de “El R-5” ocurre apenas un mes después de la captura del anterior dirigente del Cártel de Los Reyes y representa un nuevo golpe contra una organización señalada por autoridades como responsable de extorsiones y violencia en una de las principales regiones productoras de aguacate de Michoacán.














Deja una respuesta