El asesinato de Jonathan “Honas” Meléndez, tecladista, compositor y fundador de Camilo Séptimo, junto con su esposa embarazada, su hija de tres años y una trabajadora del hogar, estaría relacionado con una disputa económica que habría escalado hasta un intento por apoderarse de dinero y activos digitales del músico.
La investigación sobre el multihomicidio ocurrido el 1 de septiembre en un departamento de Zona Esmeralda de Atizapan de Zaragoza, en el Estado de México, se concentra en los negocios que Meléndez mantenía con Diego Sebastián “N”, identificado por las autoridades como socio de la víctima y probable responsable del crimen.
Por el caso fueron detenidos Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”, este último investigado también por su probable intervención en los hechos. Las capturas se realizaron mediante un despliegue coordinado de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), autoridades federales y corporaciones de seguridad de la Ciudad de México.
La indagatoria, sin embargo, ha comenzado a revelar que detrás de las diferencias financieras podría existir una cantidad mucho mayor de dinero de la conocida inicialmente.
Habrían buscado acceso a bitcoin por unos 30 millones de pesos
Información periodística conocida este miércoles señala que Diego Sebastián “N” habría acudido al domicilio del músico en busca de una memoria o dispositivo con información para acceder a activos digitales, presuntamente bitcoin, cuyo valor rondaría los 30 millones de pesos.
De acuerdo con información de las autoridades, el sospechoso habría buscado obtener ese dispositivo y habría sometido a integrantes de la familia para presionar a Meléndez a entregar los datos necesarios para acceder a las criptomonedas.
El posible robo de dinero y activos digitales aparece así como una de las principales vertientes de la investigación, según reportes publicados en las últimas horas.
Hasta ahora, la FGJEM no ha hecho público un dictamen definitivo que establezca que los bitcoin fueron el móvil único del multihomicidio, por lo que esa versión permanece dentro de las líneas bajo investigación.
Una reunión de negocios terminó en multihomicidio
Horas antes de ser asesinado, Jonathan Meléndez habría advertido a un amigo que se reuniría en su departamento con uno de sus socios para resolver diferencias financieras.
Le pidió que, en caso de dejar de responder sus mensajes, solicitara ayuda de la Policía.
Las cámaras de videovigilancia del edificio captaron aproximadamente a las 17:24 horas a Diego Sebastián “N” dentro de uno de los elevadores del conjunto residencial Grand Viure. En las imágenes aparece con gorra, lentes oscuros y una mochila.
Las investigaciones ubican el ataque entre aproximadamente las 17:30 y las 19:40 horas.
La relación de confianza entre el músico y su socio habría permitido el acceso al domicilio sin necesidad de forzar las entradas, uno de los elementos que condujeron las pesquisas hacia el entorno cercano de Meléndez.
Dentro del departamento fueron sometidos Jonathan; su esposa, de 35 años y con cuatro meses de embarazo; su hija de tres años, y una trabajadora del hogar de 21 años.
También fue asesinada la mascota de la familia.
Un hijo de la pareja, de seis años, fue localizado con vida e ileso dentro del inmueble.
El aviso del amigo permitió descubrir el crimen
Alrededor de las 23:50 horas del 1 de septiembre, y después de que Meléndez dejara de responder, el amigo al que había alertado previamente pidió la intervención de las autoridades.
Policías municipales ingresaron al inmueble ubicado en Bosque de Amates y encontraron los cuatro cuerpos.
Para entonces habían transcurrido varias horas desde el momento en que, de acuerdo con la reconstrucción preliminar, se perpetró el ataque.
Las características de la escena, los videos del conjunto residencial, las comunicaciones previas del músico y su relación comercial con uno de los sospechosos permitieron a las autoridades orientar rápidamente la búsqueda.
Diego Sebastián era socio de Jonathan Meléndez en negocio de rentas
El vínculo entre Jonathan Meléndez y Diego Sebastián “N” no era únicamente personal.
Ambos estaban relacionados con Nomad Property Management (Nomad P.M.), un negocio dedicado a administrar y rentar propiedades vacacionales de lujo en destinos como Valle de Bravo, Acapulco, Tepoztlán y Cuernavaca.
Reportes periodísticos señalan que la firma llegó a manejar decenas de propiedades y que las diferencias sobre ese negocio forman parte de las indagatorias.
La página de Nomad P.M. dejó de estar disponible después del multihomicidio, circunstancia que también ha llamado la atención dentro de la cobertura del caso, aunque no existe hasta ahora información oficial que atribuya a las autoridades su retiro de internet.
Una primera versión apuntaba a una disputa por 300 mil pesos
Antes de conocerse la vertiente relacionada con activos digitales, distintos reportes señalaron que Meléndez y Diego Sebastián mantenían diferencias por aproximadamente 300 mil pesos.
La cantidad habría estado relacionada con un préstamo o con operaciones de los negocios que compartían.
La aparición de información sobre una posible memoria con accesos a bitcoin modifica la dimensión económica que originalmente rodeaba al caso: la Fiscalía deberá establecer ahora si el conflicto por los 300 mil pesos formaba parte de una disputa mayor, si los activos digitales fueron el verdadero objetivo del ataque o si ambas circunstancias estaban relacionadas.
Detienen a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”
Después de reconstruir los movimientos de los presuntos implicados, autoridades estatales y federales localizaron y detuvieron a Diego Sebastián “N” y Gerardo “N”.
La FGJEM identificó formalmente al primero como socio de Jonathan Meléndez y probable autor del homicidio múltiple, mientras que Gerardo “N” es investigado por su probable participación.
La captura fue realizada menos de un día después del hallazgo de los cuerpos mediante la coordinación de autoridades mexiquenses, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina.
Las investigaciones deberán determinar qué papel desempeñó cada uno antes, durante y después del ataque.
Acusaciones previas de fraude entran al expediente mediático
Tras conocerse la identidad de Diego Sebastián “N”, surgieron además testimonios y publicaciones en redes sociales que lo relacionan con presuntos fraudes en rentas vacacionales.
Algunas personas aseguran haber entregado dinero para reservar inmuebles administrados bajo marcas relacionadas con el detenido sin recibir posteriormente el servicio o el reembolso correspondiente.
Uno de los señalamientos publicados desde julio hablaba de al menos 11 personas con problemas similares y de pérdidas que en un caso rondarían los 500 mil pesos.
Esas acusaciones no equivalen por sí mismas a responsabilidades penales acreditadas y deberán ser corroboradas por las autoridades, pero han adquirido relevancia ante la relación comercial que mantenían Meléndez y el ahora detenido.
Fiscalía busca reconstruir qué querían llevarse del departamento
Una de las claves para esclarecer el móvil será determinar qué ocurrió dentro del departamento durante las aproximadamente dos horas en las que las autoridades sitúan la agresión y qué objetos, información financiera o dispositivos fueron sustraídos.
Los primeros indicios descartaron inicialmente un robo convencional: no se observaron cerraduras violentadas y algunos reportes señalaron que el inmueble no presentaba el desorden normalmente asociado con un saqueo.
La hipótesis de los activos digitales abre otra posibilidad: para apoderarse de criptomonedas no necesariamente es necesario cargar cajas fuertes, dinero en efectivo o bienes físicos; basta conseguir contraseñas, frases de recuperación, dispositivos o claves privadas que permitan controlar una cartera digital.
Será la Fiscalía mexiquense la que deberá determinar mediante peritajes financieros, informáticos y ministeriales si efectivamente existían esos activos, cuál era su valor, quién tenía acceso a ellos y si se registraron movimientos posteriores al crimen.
Por ahora, el asesinato de Jonathan “Honas” Meléndez y su familia ha dejado de perfilarse únicamente como una discusión entre socios.
El dinero, los negocios de renta y el posible acceso a activos digitales por millones de pesos están en el centro de una investigación que deberá esclarecer qué llevó a una persona del círculo de confianza del músico a convertirse, según la Fiscalía, en probable responsable de una de las masacres que más han conmocionado al país en los últimos días.














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