El uso de herramientas de inteligencia artificial para consultar delitos y tipos penales no sustituye el análisis jurídico necesario para determinar la responsabilidad y las consecuencias penales de una conducta, advirtió el especialista Rubén Quintino Zepeda.
Durante el taller “Donde las ideas se siembran y la nación se construye”, organizado por la diputada Laura Hernández García, de Movimiento Ciudadano, el doctor en Derecho y abogado penalista expuso los elementos que deben considerarse para estudiar el derecho penal en su momento actual.
Quintino Zepeda, investigador vinculado al Instituto Nacional de Ciencias Penales, abordó desde el origen de esta rama jurídica hasta los retos derivados de nuevas herramientas tecnológicas.
Advierte límites de la IA en análisis de delitos
El especialista señaló que existen aplicaciones de inteligencia artificial capaces de proporcionar información sobre delitos y tipos penales, las cuales pueden funcionar como herramientas de consulta.
Sin embargo, destacó que la determinación jurídica de una conducta exige analizar sus características específicas para establecer correctamente la clasificación del hecho y sus consecuencias penales.
La valoración jurídica, expuso, resulta indispensable para definir el tipo penal aplicable, el grado de ejecución, la forma de intervención, la naturaleza de la conducta y, en su caso, la clase de concurso.
Explica evolución del derecho penal moderno
Quintino Zepeda sostuvo que el derecho penal tiene antecedentes que se remontan a Alemania en 1752 y situó el surgimiento del derecho penal moderno en 1801, con la publicación de un Tratado de Derecho Penal que consideró punto de partida para el desarrollo contemporáneo de esta disciplina.
Bajo esa referencia, señaló que el derecho penal moderno tiene actualmente 225 años.
Explicó que esta rama jurídica recibe su nombre de la pena como consecuencia jurídica de una conducta considerada delictiva.
Penalista debe prever consecuencias jurídicas
Durante su exposición, indicó que un penalista o consecuencialista debe ser capaz de calcular las consecuencias jurídico-penales derivadas de los actos de una persona.
Precisó que la clasificación jurídica de un hecho requiere identificar distintos componentes y no limitarse únicamente a determinar qué delito podría haberse cometido.
Destaca peso de los juicios de valor
Quintino Zepeda afirmó que “vivimos en un mundo de juicios de valor” y señaló que estas valoraciones resultan relevantes en materia penal para determinar la responsabilidad de una persona.
Entre otros aspectos, explicó, permiten establecer si la participación de alguien en un hecho delictivo corresponde a la de autor, coautor u otra forma de intervención.
Analiza responsabilidad por no actuar
El especialista también abordó los delitos de comisión por omisión, en los cuales una persona puede enfrentar responsabilidad penal por no realizar una conducta que jurídicamente estaba obligada a ejecutar.
En estos casos, señaló, resulta indispensable revisar las circunstancias particulares y determinar si existía un deber jurídico de actuar.
El análisis individual de cada hecho, sostuvo, permite establecer quién tenía la obligación de intervenir y cuál puede ser su responsabilidad penal.
Piden preservar análisis jurídico ante nuevas tecnologías
La exposición puso énfasis en que la evolución de las herramientas tecnológicas puede facilitar el acceso a información jurídica, pero no elimina la necesidad de interpretar cada caso conforme a los elementos del derecho penal.
Para Quintino Zepeda, la correcta clasificación de una conducta continúa dependiendo del estudio jurídico de los hechos, la intervención de las personas involucradas y las consecuencias que la ley establece para cada supuesto.














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