La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que el Gobierno de México no tiene evidencia de que desde territorio nacional se hayan realizado disparos contra elementos de la Guardia Costera de Estados Unidos y afirmó que su administración solicitó a Washington las pruebas que sustenten esa versión, mientras 500 efectivos mexicanos fueron desplegados en la frontera de Tamaulipas.
Durante su Mañanera del Pueblo en Palacio Nacional, la mandataria explicó que autoridades estadounidenses notificaron por escrito sobre presuntos disparos efectuados desde el lado mexicano hacia Estados Unidos.
“Hablaron, incluso lo mandaron por escrito, que había habido disparos desde la frontera mexicana hacia Estados Unidos. Nosotros hemos pedido todas las evidencias de que esto fue así”.
Sheinbaum subrayó que hasta ahora las instituciones de seguridad mexicanas no han encontrado elementos que permitan confirmar el incidente.
“No tenemos evidencia. Ningún elemento de la Guardia Nacional, de la Defensa, de la Marina ha detectado que haya disparos de la frontera mexicana hacia la frontera de Estados Unidos”.
El señalamiento ocurre después de que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, informó que autoridades de ambos países reforzaron la coordinación en la frontera luego de que integrantes de la Guardia Costera estadounidense reportaron haber recibido disparos en la zona del río Bravo.
De acuerdo con reportes difundidos este lunes, el incidente habría ocurrido el 26 de septiembre cerca de Garceno, Texas, en el condado de Starr, frente a territorio tamaulipeco. Personal estadounidense habría respondido al fuego y no se reportaron personas heridas ni daños materiales. La versión sobre el origen mexicano de los disparos, sin embargo, es precisamente la que el Gobierno de México afirma que todavía no ha podido corroborar.
Despliegan 500 militares en Tamaulipas
Como medida preventiva, México puso en marcha una nueva “Operación Concurrente” o “Espejo” con el despliegue de 500 elementos del Ejército y la Guardia Nacional en la frontera de Tamaulipas.
Las fuerzas mexicanas fueron movilizadas en Nueva Ciudad Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo y Gustavo Díaz Ordaz, con apoyo de dos helicópteros UH-60 de la Fuerza Aérea Mexicana, drones y sistemas antidron móviles y semifijos.
El objetivo oficial del despliegue es reforzar la vigilancia y combatir el tráfico de drogas y de personas en el corredor fronterizo. Las operaciones se realizan de manera coordinada con Estados Unidos, pero las fuerzas de cada país permanecen dentro de su propio territorio.
Sheinbaum explicó que la respuesta mexicana busca impedir que un incidente de seguridad derive en una situación de mayor gravedad.
“Para evitar cualquier situación de estas, lo que les planteó el general secretario, el almirante secretario, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores y de manera directa al Comando Norte y a la Guardia Costera, es que se hiciera operación de espejo para que no hubiera ningún problema”.
La Presidenta confirmó además que habrá otro despliegue bajo el mismo esquema en Tamaulipas.
“No tenemos ninguna evidencia que nos hayan dado de que, en efecto, hubo estos disparos de arma de fuego, pero para prevenir cualquier situación ya se hizo un operativo espejo y ahora se va a hacer otro operativo espejo en Tamaulipas”.
¿Qué es una operación espejo?
Las llamadas operaciones espejo no comenzaron con este incidente. El secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, explicó en septiembre que este mecanismo se implementa desde febrero de 2025 y consiste en patrullajes simultáneos a lo largo de la frontera, con fuerzas mexicanas de un lado y estadounidenses del otro.
México mantiene además alrededor de 10 mil integrantes de la Guardia Nacional desplegados en la frontera norte, junto con aproximadamente 3 mil 300 militares que ya se encontraban destacados en los estados fronterizos, según información proporcionada por la Defensa en septiembre.
“¿Qué quiere decir operativo espejo? Que a lo largo y ancho del río Bravo ahí hay elementos de la Guardia Nacional y de la Defensa, y elementos del Comando Norte, la Guardia Costera”.
Estados Unidos mantiene desde octubre de 2025 la llamada Operation River Wall, encabezada por la Guardia Costera, para reforzar la vigilancia sobre aproximadamente 260 millas del río Bravo en Texas y combatir cruces irregulares, narcotráfico y otras actividades ilícitas.
El embajador Ronald Johnson señaló que, tras el más reciente incidente, mandos militares mexicanos y estadounidenses mantendrán comunicación directa y buscarán patrullar simultáneamente ambos lados de la frontera para responder a amenazas de organizaciones criminales.
La diferencia central entre las versiones de ambos gobiernos permanece abierta: mientras autoridades estadounidenses vinculan el nuevo despliegue con disparos contra su Guardia Costera, Sheinbaum sostiene que México todavía espera las evidencias que permitan comprobar que los tiros provinieron de territorio mexicano.















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